Los incendios amenazan a Burdeos mientras España lucha contra más focos
lunes, 27 de julio de 2026
Los incendios de sexta generación son incontrolables: generan su propio clima y destruyen miles de hectáreas por hora
Reuters
Los bomberos luchaban el lunes contra los enormes incendios que amenazaban la ciudad y la región vinícola francesa de Burdeos, mientras que en España los equipos se esforzaban por controlar una serie de incendios que arrasan desde la semana pasada, consecuencia de un verano extremadamente caluroso y seco en Europa occidental.
Unas 220.000 personas, entre turistas y locales, han sido evacuadas en Francia, mientras que en la vecina España se ha ordenado a casi 100.000 personas que abandonen sus hogares, según las autoridades.
Los incendios en Francia, que se declararon la semana pasada cerca de la costa atlántica, se encuentran ahora a sólo 15 kilómetros de los puntos de acceso a la principal área metropolitana de Burdeos.
"Se trata de un incendio de una magnitud nunca vista", dijo el lunes Jérôme Steffe, alcalde de Cestas. Cestas es uno de los suburbios situados en las afueras de la zona urbana principal de Burdeos.
La propagación de los grandes incendios que convergen en el centro de España se ralentizó durante la noche gracias a unas condiciones meteorológicas más favorables, según las autoridades, pero otro incendio en la provincia de Castellón se extendió sin control, mientras la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) advertía de otra posible ola de calor esta semana.
"Lo que estamos viviendo no es una sucesión de episodios aislados, es la expresión más dolorosa de una emergencia climática que hace de los incendios de sexta generación más voraces, las olas de calor más frecuentes y nuestro territorio más vulnerable", dijo el lunes el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez.
Los denominados incendios de sexta generación son la categoría más extrema e incontrolable de incendios, capaces de generar su propio clima y destruir miles de hectáreas por hora. Muchos científicos achacan estos incendios y olas de calor al cambio climático provocado por el ser humano.
María Ángeles Serrano, una evacuada de Castellón, dijo que temía por toda la naturaleza que estaba siendo devastada: "(Tengo) miedo más que nada por lo que se pierde, por la naturaleza. (...) Es más sentimental".
Se nota el impacto económico
Los incendios en los alrededores de Burdeos, en el suroeste de Francia, han supuesto un duro golpe para la economía regional, dijo el lunes el ministro de Finanzas, Roland Lescure. La región es uno de los centros de producción vinícola de Francia y un importante destino turístico.
"Es como un trueno para una zona que bien podría haber prescindido de esto", dijo Lescure a la prensa.
El Gobierno del presidente Emmanuel Macron tenía previsto debatir la situación de los incendios en una reunión del Consejo de Ministros celebrada el lunes.
En el centro de España, tres frentes distintos seguían activos en las montañas al noroeste de Madrid. Las autoridades estiman que, hasta el momento, se han quemado un total de 77.000 hectáreas en los incendios que afectan a las provincias de Madrid, Toledo y Ávila. El de Ávila ha sido calificado como el mayor incendio de la historia reciente de España.
Una ventana de oportunidad
"Hoy y mañana son unos días absolutamente centrales. Lo digo porque a partir del miércoles las previsiones climatológicas son realmente negativas desde el punto de vista de poder actuar contra el fuego, pero tenemos toda la confianza", dijo el ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska.
Francia se enfrentó a una situación similar, con condiciones más favorables el lunes antes de que las temperaturas vuelvan a subir hasta los 37 °C esta semana en la zona de Burdeos, según las previsiones de la oficina meteorológica francesa.
"Es una carrera contra el reloj antes de que vuelva la ola de calor", dijo Steffe, alcalde de Cestas.
Tanto en Burdeos como en Ávila, las temperaturas máximas de julio han alcanzado una media de 32 °C, casi 6 °C por encima de la media mensual registrada entre 1961 y 1990, según el Monitor Climático de Reuters.
Respuesta bajo escrutinio
La magnitud de los incendios de este verano en Europa está ejerciendo presión sobre los recursos de extinción y planteando dudas sobre cómo responder.
En el marco del mecanismo de protección civil de la Unión Europea, Grecia e Italia han enviado cada una dos aviones Canadair de extinción de incendios a España, mientras que Portugal ha desplegado más de 100 efectivos militares y material.
Según el Ministerio del Interior español, estaba prevista la llegada de otros dos aviones procedentes de Turquía.
Suiza está prestando apoyo a Francia con el envío de dos helicópteros Super Puma y sus tripulaciones, tras una solicitud de París.