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Los tres caminos que tiene Reino Unido para seguir con el Brexit

Reino unido puede aprobar una salida agresiva de la unión europea, negociar nuevamente para ejecutar la medida a largo plazo o hacer un nuevo Referéndum

Nicolás Mayorga Patarroyo

Con la renuncia de Theresa May como primera ministra de Reino Unido, a la novela del Brexit se suma un nuevo capítulo que sube la incertidumbre sobre esta decisión que llevaría a Gran Bretaña a salir de la Unión Europea.

Las opciones que quedan sobre la mesa son pocas: seguir con esta medida, pero asumiendo que será un ‘Brexit caótico’ como dicen los analistas; volver pedir negociar el proceso y ejecutarlo a largo plazo; o celebrar un segundo referendo para definir nuevamente si Reino Unido se queda o no en la UE. Esta última opción dependerá de quién asuma el cargo y la dirección del Partido Conservador, movimiento al que pertenece May y que tiene en sus manos la elección del sucesor de la Primera Ministra, quien asumió el cargo el 13 de julio de 2016, tras la renuncia de David Cameron.

Con este panorama de incertidumbre, si se llegase a llevar a cabo el Brexit, Antonio Díaz Morales, decano de Marketing y Negocios Internacionales de la Sergio Arboleda, señaló que Reino Unido tendría solo dos caminos.

Uno de ellos es que el Brexit podría darse de una manera rápida y agresiva, generando duras consecuencias para Reino Unido y la Unión Europea, ya que, como lo expresó Díaz, no habría ningún tipo de acuerdo con Bruselas. Con esto, está la posibilidad de que se establezcan varios impuestos, que limitarían la economía, pues se reduciría el movimiento de bienes y servicios.

“La balanza deficitaria de Gran Bretaña es de US$30.000 millones, es decir, que estos países importan más de lo que exportan y eso lleva a que se suban los precios en los hogares. Además, hay proyecciones que sostienen que si Reino Unido sale de la UE su PIB podría reducirse 2% en los próximos años”, dijo Díaz.

Esta podría ser la opción más probable para los expertos consultados por LR, ya que el sucesor de la Primera Ministra tendría que sacar adelante el Brexit en un corto tiempo, pues su plazo máximo es hasta el 31 de octubre de 2019.

“La transición puede ser más agresiva y menos planificada, porque Bruselas ha presionado para adelantar el proceso a esta fecha. Es un plazo bastante corto, con relación a los tres años que duró May tratando de lograr un acuerdo y no pudo por la dificultad de conciliar todas las fuerzas al interior del Reino Unido”, sostuvo Juan Nicolás Garzón, analista internacional.

Como segunda medida estaría una salida de la Unión Europea más lenta y negociada, en la que el próximo primer ministro solicite una prórroga para elaborar un acuerdo que sea menos agresivo para la economía de ambas partes. Sin embargo, esta no parece ser una opción muy viable, teniendo en cuenta la presión de los conservadores más radicales y los euroescépticos.

A esto se sumarían las tensiones que se generarían en las negociaciones, debido a las pocas concesiones económicas que la Unión Europea estuviese dispuesta a otorgarle a Reino Unido.

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