Luiz Inácio Lula da Silva y Flavio Bolsonaro buscan votos y apoyo político en São Paulo
domingo, 11 de octubre de 2026
Flavio Bolsonaro, quien obtuvo 47% de los votos en la primera vuelta, y Lula intensificaron sus campañas en São Paulo antes de la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, con la seguridad pública como uno de los ejes centrales
Reuters
Los candidatos reunieron el domingo a sus seguidores y aliados políticos en São Paulo, capital del estado más poblado de Brasil, antes de la segunda vuelta electoral prevista para el 25 de octubre. Ambos intensificaron sus actividades en la recta final de una campaña presidencial marcada por la polarización.
El senador conservador Flavio Bolsonaro, quien encabezó la primera vuelta del 4 de octubre con 47% de los votos, se reunió con el gobernador reelecto de São Paulo, Tarcisio de Freitas.
Con el impulso obtenido en los primeros resultados electorales, Bolsonaro concentró su agenda del domingo en la búsqueda de respaldos políticos mediante encuentros con alcaldes y concejales.
“Quiero estar muy cerca de cada uno de ustedes, alcaldes. Así es como vamos a construir un Brasil verdaderamente mejor, porque los recursos federales llegarán a la base”, afirmó el hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Además, prometió aumentar la financiación destinada a los municipios para combatir la delincuencia si llega a la Presidencia.
Por su parte, el presidente en ejercicio, Luiz Inácio Lula da Silva, quien quedó dos puntos porcentuales por detrás de su rival en el conteo inicial, encabezó una multitudinaria concentración en la avenida Paulista.
Antes de subir al escenario, el dirigente de izquierda declaró ante los periodistas que reforzaría las acciones en materia de seguridad pública, uno de los asuntos que más preocupa a los electores.
“Para la clase trabajadora, para la comunidad, para el territorio, protección; para los delincuentes, la cárcel”, manifestó Lula. También señaló que, si resulta reelegido, buscará reformar la estrategia nacional contra la delincuencia mediante una participación directa del Gobierno federal.
Desde un camión equipado con altavoces, el mandatario animó a los jóvenes que asistieron a la concentración, quienes representaban una parte importante de la multitud, a participar en las elecciones. Asimismo, convocó a los ciudadanos de mayor edad, para quienes el voto es voluntario a partir de los 70 años.
Entre los asistentes estuvo Carlos Teobaldo da Silva, de 79 años, un empleado jubilado de Petrobras que pasó de trabajar como albañil a desempeñarse como supervisor de mantenimiento. Da Silva acudió al mitin con el uniforme naranja de la compañía y aseguró que sentía el deber de votar por Lula, pese a que su edad le permite abstenerse de participar en las urnas.
“Creo en un cambio de rumbo y seguiré luchando por la reelección de Lula y sus proyectos”, afirmó Da Silva.