Francia

Macron promete restablecer el orden y rechazar críticas extranjeras a disturbios

La principal agrupación estudiantil, la Unef, ha convocado nuevas manifestaciones para el sábado al igual que los 'Chalecos amarillos'

Reuters

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El presidente francés Emmanuel Macron se comprometió el miércoles a evitar que se repita la violencia del pasado fin de semana en las manifestaciones previstas para los próximos días, y tachó de "estúpidos" e "inaceptables" los comentarios de algunos líderes extranjeros sobre los disturbios.

La principal agrupación estudiantil, la Unef, ha convocado nuevas manifestaciones para el sábado, mientras que el movimiento de los "chalecos amarillos", que surgió como un potente movimiento antisistema en 2018, ha presentado una solicitud para organizar una marcha por el centro de París el mismo día.

Los esfuerzos por aliviar la tensión social apenas dieron señales de progreso, ya que los sindicatos se comprometieron a seguir adelante con una huelga general el 5 de noviembre para denunciar el elevado costo de la vida y los recortes en los servicios públicos, después de que las negociaciones con el Gobierno concluyeron sin resultados.

Francia se vio sacudida el 17 de octubre por algunos de los peores disturbios urbanos de los últimos años, en paralelo a protestas de alcance nacional, lo que conmocionó al país tanto por su magnitud como por la aparente incapacidad de la policía para contenerlos.

Macron dijo que se reuniría el jueves con responsables de los servicios de inteligencia y ministros de alto rango para debatir la crisis.

"Se impedirá que quienes quieran provocar disturbios en los centros urbanos el próximo sábado lo consigan", dijo Macron a periodistas durante una visita a Qatar, donde ha estado buscando acuerdos energéticos mientras Francia se enfrenta al aumento de los precios del combustible.

También acusó a algunos líderes extranjeros de difundir información errónea sobre lo ocurrido. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en particular, ha culpado a inmigrantes y al islamismo radical, sin aportar pruebas, y dijo que los disturbios eran una advertencia para los estadounidenses.

Cuando se le preguntó si se refería a Trump, Macron respondió: "Entre otros", y agregó que algunos políticos extranjeros buscaban sacar provecho político a costa de Francia.

"Hubo desinformación procedente del extranjero tras los hechos, lo que provocó comentarios tan inaceptables como estúpidos por parte de muchas personas, incluidos líderes extranjeros", afirmó.

Aumentan los costos financieros

Como muestra de la preocupación de los inversionistas por la situación, los costos de financiación del Gobierno francés se han disparado esta semana, lo que ha elevado el rendimiento de los bonos de referencia a 10 años a 5%, su nivel más alto desde julio de 2002.

Los analistas señalaron que esta evolución reflejaba el temor a que los disturbios puedan complicar los esfuerzos del Gobierno por sanear unas finanzas públicas ya de por sí en tensión, en un momento en que las presiones presupuestarias ya van en aumento.

El primer ministro, Sebastien Lecornu, se reunió con los líderes sindicales en un intento por calmar la crisis, pero no hubo indicios de un avance significativo, ya que los sindicatos dijeron no haber recibido ninguna respuesta concreta a sus reclamaciones sobre salarios y servicios públicos.

"No se ha tenido en cuenta en absoluto nuestras reclamaciones", dijo Sophie Binet, líder del sindicato de izquierda CGT. "Ha llegado el momento de llevar la movilización al siguiente nivel ", añadió confirmando la huelga nacional del próximo mes.

Las protestas reflejan un malestar más profundo en Francia, donde los altos costos energéticos, la presión sobre los presupuestos familiares y la preocupación por el estado de los servicios públicos han alimentado una creciente sensación de frustración entre los trabajadores y los jóvenes.

Una segunda noche consecutiva de toques de queda locales transcurrió sin incidentes graves en las zonas afectadas por los disturbios, lo que supuso un respiro para el Gobierno mientras se preparaba para nuevas manifestaciones.

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