Globoeconomía

Madrid desbordada de basura

Ripe

Las calles de la capital, luego de ocho días con huelga de limpieza están cubiertas de suciedad. La medida de los barrenderos se debe a los recortes de empleo.

La huelga indefinida de limpieza en Madrid cumplió este lunes su primera semana con un contundente "¡basta ya!" de numerosos ciudadanos, turistas y comerciantes.

"El Ayuntamiento ha hecho un contrato basura, ¡pues toma basura!", espeta la propietaria de uno de los tres kioscos de la céntrica Puerta del Sol, al expresar su deseo de se anule el contrato de los trabajadores de la limpieza viaria y de jardinería de la capital de España.

La huelga está motivada por los recortes de empleo, más conocidos como ERE (expediente de regulación de empleo), que inicialmente afectaban a unos 1.100 empleados de las empresas que tienen la concesión de la limpieza de calles y jardines de la capital de España.

Pero en reuniones mantenidas el lunes cada una de las tres empresas concesionarias (OHL-Ascan, FCC Servicios Ciudadanos y Sacyr-Valoriza) con representantes sindicales ofrecieron reducir el número de afectados a 625 empleados.

La gente no puede estar viviendo de "recortes, recortes, recortes, impuestos, impuestos, impuestos", clamó una "indignada" mujer de Valladolid mientras fotografiaba el famoso reloj de la Puerta del Sol que corona con sus campanadas cada fin de año en Madrid.

En tres de las esquinas la céntrica Plaza Mayor, tres mujeres muy diferentes advierten la suciedad, una de ellas es asiática y se cubre la boca con una improvisada máscara de papel de periódico, para evitar el hedor; una ecuatoriana disfrazada de Minnie comenta las razones de la huelga con unos turistas, y una española discute con un barrendero ("oiga, por favor, limpie la calle...").

"Ya no disfruto de mi relaxing cup of café con leche in la Plaza Mayor", afirma un catalán, en referencia a la ya famosa frase de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, en el acto de presentación de la candidatura de la ciudad para los Juegos Olímpicos de 2020, y que fue difundida en Youtube.

"Ahorita, nos van a comer los gusanos en la calle", bromea una cubana, tras relatar la cantidad de heces de caballo, cigarros, botes de zumo, papeles, restos de comida y botellas rotas que ha tenido que esquivar en la céntrica calle Arenal.

Mientras, el empleado de un kiosco de periódicos se solidariza con los huelguistas, que "tienen derechos".

Todos los turistas coinciden en que venían prevenidos, gracias a la televisión y a Internet.

"En nuestro país, nos contaron que Madrid tiene mucha porquería", señaló una pareja de belgas.

"He vivido de pequeñito la Guerra Civil y he pasado mucha hambre, pero la verdad es que esto es mucho peor", dijo un anciano, que califica el trato del Ayuntamiento a los trabajadores como una "auténtica vergüenza" a "hacer algo", porque en sus 80 años "nunca" ha conocido "nada igual".

"El encanto que tenía el Madrid antiguo se ha perdido", comentan dos vendedoras de la Lotería de Navidad de Doña Manolita, al recordar que en su popular barrio de Lavapiés.

Margarita, de 75 años, denuncia que una amiga suya se "enredó" en un plástico, "resbaló" y "ahora tiene una avería tremenda en la rodilla", un accidente "increíble" en una ciudad "mundialmente conocida", como es Madrid.