Maduro admite errores y llama a invertir en petróleo venezolano

Reuters

Se especula que la inusual autocrítica de Maduro sobre el manejo de la economía también puede traer consigo un cambio radical en el gabinete

Bloomberg

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, dijo que su gobierno no está “haciendo bien las cosas” y que necesita aumentar la producción de petróleo en 1 millón de barriles diarios mientras se prepara para otro período de seis años en medio de la peor recesión económica que ha experimentado el país.

“Hace falta una gran rectificación profunda, y reaprendizaje, hay que hacer las cosas de nuevo y mejor que antes”, dijo Maduro en comentarios hechos frente a la asamblea constituyente. “No estamos haciendo lo suficiente, ni lo estamos haciendo bien y tenemos que cambiar este país”.

Después de convocar y ganar las elecciones anticipadas del 20 de mayo, que solo fueron reconocidas por sus aliados más cercanos, Maduro se apresuró a juramentar para fortalecer su legitimidad. La constitución dice que la ceremonia debería haber tenido lugar el 10 de enero.

El gobierno, que ya no publica datos económicos o admite abiertamente que sus ciudadanos tienen problemas para alimentarse en medio de una hiperinflación y severas distorsiones económicas, rara vez confiesa sus errores y rutinariamente culpa de los males nacionales al sector privado, las sanciones de Estados Unidos y, de manera más generalizada, “a una guerra económica”. El hecho de que la participación en la reelección de Maduro fue solo de 46% y que el salario mínimo solo alcanza a US$2 al tipo de cambio del mercado negro, puede forzar la mano del gobierno a cambiar de rumbo, aunque levemente.

Una estadística difícil de ocultar ha sido la brusca caída en la producción petrolera. De 3 millones de barriles por día hace unos pocos años, el país bombea ahora solo 1,4 millones de barriles, y algunos analistas esperan que esa cifra caiga por debajo de 1 millón de barriles a fin de año a este ritmo. El crudo representa alrededor de 95% de los ingresos de exportación.

Maduro le indicó a Manuel Quevedo, quien es ministro del Petróleo y presidente de la estatal Petróleos de Venezuela, que tiene el campo libre para realizar los cambios que considere necesarios para revertir la situación. La industria petrolera ha estado plagada de inversiones miserables, una fuga de cerebros de profesionales experimentados e incluso ha habido redadas gubernamentales que han encarcelado a muchos antiguos altos funcionarios.

Venezuela hablará con la Opep, China, Rusia y los países del Medio Oriente sobre las formas de aumentar la producción, dijo Maduro. El financiamiento se ha vuelto mucho más difícil con el gobierno en incumplimiento en la mayoría de sus bonos y las sanciones de Estados Unidos que intimidan a posibles acreedores.

En su discurso, Maduro también pidió la liberación de algunos manifestantes detenidos, en referencia a varias personas detenidas por delitos de violencia política. “Quiero que salgan en libertad”, dijo.

Si bien no lo especificó, es probable que no llegue a liberar a los principales presos políticos, incluido el político opositor Leopoldo López, el ciudadano estadounidense Joshua Holt y los objetivos de la represión interna de su gobierno contra los que se sentaron a su lado hace solo unos meses en reuniones del gabinete.

Mientras las relaciones con Estados Unidos han empeorado después de un enfrentamiento esta semana que resultó en la expulsión de Caracas del encargado de negocios de Estados Unidos y la respuesta de EE.UU. expulsando a funcionarios venezolanos, Maduro dijo que había ordenado reuniones con funcionarios europeos y empresas para resolver las diferencias.

A diferencia de Estados Unidos, las naciones europeas aún no han impuesto nuevas sanciones contra su régimen después de la elección. El presidente Donald Trump no perdió tiempo para firmar una nueva orden el 21 de mayo que prohíbe la compra de deuda al gobierno junto con otras medidas.

La fecha de la ceremonia de juramento no fue el único problema de Maduro. También tuvo que considerar dónde hacerlo.

La constitución estipula que la ceremonia debe tener lugar en la Asamblea Nacional, que Maduro ha despojado de todos sus poderes. En cambio, el presidente tomará el juramento ante la Asamblea Constituyente, que Estados Unidos ha condenado como una asamblea títere.

“Están buscando una salida a este enredo constitucional para lograr el efecto legitimador que no lograron con las elecciones”, dijo el abogado constitucionalista Juan Manuel Raffalli, quien asesora a la oposición política. “Necesitan una excusa para una toma de posesión anticipada de la presidencia”.

Se especula que la inusual autocrítica de Maduro sobre el manejo de la economía también puede traer consigo un cambio radical en el gabinete. Aunque hasta el momento, hay pocas señales de una importante reordenación y el ministro de petróleo, que no ha logrado detener la caída de la producción, fue ratificado en su cargo.

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