María Corina Machado evalúa regresar a Venezuela en medio de reticencia con EE.UU.
miércoles, 16 de septiembre de 2026
Reuters
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La líder opositora María Corina Machado se enfrenta a un dilema creciente sobre cuándo regresar a Venezuela para movilizar apoyos, ante las reticencias del Gobierno de Donald Trump respecto a su vuelta, dijeron cuatro fuentes de la oposición y dos analistas políticos.
Machado salió de Venezuela a finales del año pasado para recibir el Premio Nobel de la Paz, tras haber permanecido en gran medida oculta desde las controvertidas elecciones de 2024.
Ha prometido en repetidas ocasiones que regresará, incluso después de la destitución del presidente Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero y los dos terremotos de junio. Sin embargo, funcionarios estadounidenses le han pedido en privado que retrase su viaje tras los sismos.
La cuestión del retorno de Machado podría transformar el panorama político en Venezuela, donde las negociaciones respaldadas por Estados Unidos —orientadas a reformar el sistema político de cara a las elecciones— no incluyen a su movimiento. Aunque goza del mayor índice de aprobación entre las figuras políticas vinculadas al país, su respaldo ha disminuido.
Cuatro fuentes de la oposición afirmaron que Machado regresará, pero aún no se ha fijado una fecha. Una añadió que la líder, actualmente en Panamá, planea viajar primero a Estados Unidos, aunque no se ha establecido un itinerario concreto.
"Ella va a regresar. Irá a Estados Unidos, pero no para pedir permiso", declaró una fuente cercana a Machado, agregando que el objetivo es impulsar la celebración de elecciones justas.
Machado intentó cultivar una alianza con Trump mucho antes de la destitución de Maduro. No obstante, el republicano ha expresado reiteradamente su apoyo a la presidenta encargada Delcy Rodríguez y ha elogiado los acuerdos petroleros alcanzados entre el gobierno de Estados Unidos y compañías energéticas.
Trump declaró este mes que es demasiado pronto para plantearse unas elecciones democráticas.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, colaborador de larga data de Machado, afirmó en una entrevista en septiembre que, si bien ella tiene todo el derecho a regresar, está desempeñando un papel importante en la organización de la diáspora venezolana.
A Estados Unidos le preocupa que Machado pueda alterar sus planes de transición si regresa y moviliza a sus partidarios para exigir la salida del poder de los funcionarios de la era Maduro, señaló un analista político que pidió mantener el anonimato.
Un portavoz del Departamento de Estado afirmó que Washington está comprometido con el diálogo entre el gobierno encargado de Venezuela y la oposición para respaldar una transición pacífica y democrática. Consultado sobre cuándo considera el Gobierno de Trump que Machado debería regresar, se negó a comentar conversaciones privadas.
Esta semana está prevista la reanudación de las conversaciones —respaldadas por Estados Unidos— entre una facción de la oposición y el gobierno interino, cuyo objetivo es reformar el sistema político de cara a futuras elecciones.
Aunque otra fuente cercana a Machado afirmó que ella había propuesto liderar las negociaciones personalmente, Estados Unidos optó por respaldar a los dirigentes de la legislatura de 2015 —institución que reconoce como democráticamente elegida— y, hasta el momento, las conversaciones no incluyen al movimiento político de la ganadora del Nobel.
Machado no respondió a una solicitud de comentarios sobre su posible regreso, su relación con Estados Unidos o las negociaciones.
El Ministerio de Información de Venezuela no respondió a una solicitud de comentarios.