Más estímulos no garantizan pronta recuperación

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

Con la economía mundial en crisis y la reducción del crecimiento de los países en boca de todos, los bancos centrales de las grandes economías son vistos como última línea de defensa para estimular la expansión. Sin embargo, las medidas que van más allá de la reducción de tasas de interés y buscan un mayor flujo de dinero tienden a perder su eficacia si se usan con frecuencia o no encuentran apoyo en las entidades financieras.

Todos saben que el Banco de la República, el Banco Central Europeo y la Reserva Federal tienen el poder de estimular la economía reduciendo las tasas de préstamos de dinero, pero pocos tienen presentes las capacidades de estas entidades públicas más allá de esta medida y hasta qué punto se les puede exigir que sus esfuerzos levanten la inversión.

Además de reducir las tasas de interés, los bancos centrales buscan inyectar liquidez en la economía con la esperanza de que esto recupere la confianza de los actores y se de un movimiento más activo de capital por medio de préstamos.

“El instrumento histórico han sido las tasas de interés, pero tienen otras herramientas de estímulo directo que han utilizado en los últimos años que son inyecciones a la economía de manera directa”, explicó Alejandro Reyes, director de investigaciones de Ultrabursátiles.

Entre las más populares está la Flexibilización Cuantitativa o Quantitative Easing (QE), que ha aplicado la Reserva Federal de Estados Unidos en dos ocasiones desde la crisis de 2008.

Otra medida diferente es la que realizó el Banco Central Europeo con créditos directos a la banca, conocida como Ltro, donde le prestan a la entidades a tres años con un interés del 1%, sin necesidad de entrar al mercado de activos.

El problema está en que entre más se utilicen esas herramientas menos impacto tendrán sobre la economía real.

“Para al Reserva Federal fue muy efectivo al principio comprar bonos e inyectaron mucho, pero a medida que dijeron que lo iban a volver a hacer, el margen los resultados fuer menorporque es inyectar liquidez sobre un montón de liquidez que tiene la economía”, dijo Camilo Pérez, director de investigaciones del Banco de Bogotá.

“Cada vez que se repite la herramienta se hace cada vez menor el impacto sobre el sistema. Ese es uno de los grandes problemas, pues no se sabe qué van a hacer los bancos centrales”, agregó.

Lo mismo piensa Diego Fernando Ochoa, jefe de investigaciones de Profesionales de Bolsa, para quien un nuevo QE “no representa para la economía real necesariamente una mejora. El efecto de las anteriores ha sido muy bajo sobre la creación de empleo y la industria”, dijo

“Los efectos de esta inundación monetaria no llegan al sector real porque ese exceso de liquidez se queda atrapado en los bancos, porque las personas no quiere tener más deudas. El único impacto que tiene es sobre los activos financieros”, agregó.

Parte del éxito de estas medidas también está en qué tanto responden las personas a ellos. “En principio, si el sistema financiero no tiene una confianza en la economía real y si los agentes económicos ven con preocupación el panorama, nadie toma créditos y si no lo hacen, no hay medida que sirva. En el escenario que vive Europa y Estados Unidos es difícil que tengan un impacto porque el crédito está congelado”, dijo Reyes.

El ejemplo perfecto es Europa. Los préstamos de tres años de Ltro parecían funcionar al principio, sin embargo, el objetivo era que el dinero volviera a circular en el mercado, meta que no se ha logrado pues los recursos que salieron de los depósitos se han ido a la cuenta corriente del BCE.

Con todo esto, la razón para pensar porqué hay tantas ganas en que se apliquen más medidas es porque los activos financieros son los más beneficiados por estos estímulos, es decir, los precios de los bonos y las acciones tienden a mejorar.

“El precio de los instrumentos financieros sube al bajar la tasa de interés. De allí las disposiciones para que se hagan más estímulos”, concluyó Ochoa.

 

Las opiniones

Camilo Pérez

Director de investigaciones económicas del Banco de Bogotá

“Para la Fed fue muy efectivo al principio, pero la segunda vez los resultados fueron menores porque es inyectar liquidez sobre un montón de liquidez que tiene la economía”.

Diego Fernando Ochoa

Jefe de investigaciones de profesionales de bolsa

“Los efectos de esta inundación monetaria no llegan al sector real porque ese exceso de liquidez se queda atrapado en bancos, porque las personas no quieren tener más deudas.”