Mercado apuesta a brent entre US$125 y US$150 tras subir 60% en el último mes
martes, 31 de marzo de 2026
El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, destacó que el petróleo podría incluso superar los US$200 por barril si la guerra se intensifica
El mercado petrolero atraviesa uno de los episodios más tensos y volátiles de las últimas décadas. En cuestión de semanas, el crudo brent ha pasado de cotizar cerca de los US$70 a superar los US$115 por barril, acumulando un alza cercana a 60% en el último mes. Se trata de un salto que supera el ritmo de encarecimiento visto durante la Guerra del Golfo de 1990.
Detrás de este repunte hay un factor: la guerra en Oriente Medio. La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ahora ampliada con la participación de los hutíes de Yemen, ha encendido las alarmas en los mercados energéticos. Solo en los últimos días, el brent ha marcado niveles máximos de hasta US$119,50 y se ha mantenido por encima de los US$110 en repetidas jornadas. Este lunes, el precio rondaba los US$115,77, tras subir cerca de 3% en una sola sesión. El crudo estadounidense WTI también superó la barrera de los US$100, consolidando un avance mensual de más de 50%.
Pero más allá de las cifras actuales, lo que realmente inquieta a los inversionistas es lo que viene. En el mercado ya se consolida una apuesta clara: el brent podría moverse en un rango entre US$125 y US$150 en el corto plazo. Analistas de Société Générale advierten que ese escenario no solo es posible, sino cada vez más probable. De hecho, proyectan un promedio de US$125 por barril para abril, con “picos creíbles” que podrían alcanzar los US$150 si las tensiones continúan.
El presidente de Egipto, Abdel Fattah al-Sisi, destacó que el petróleo podría incluso superar los US$200 por barril si la guerra se intensifica. Según explicó, el conflicto podría desencadenar dos choques simultáneos, escasez de suministro y alzas de precios, con consecuencias para la economía global. Además, alertó sobre un efecto dominó en los alimentos, por interrupciones en el comercio de fertilizantes.
En paralelo, los riesgos logísticos se multiplican. Aunque Arabia Saudita ha logrado desviar parte de su producción a través del mar Rojo, utilizando su oleoducto este-oeste, esta alternativa tampoco está exenta de amenazas. Analistas advierten que estas rutas podrían convertirse en objetivos militares, especialmente si los hutíes intentan bloquear puntos estratégicos como el estrecho de Bab el-Mandeb. Un cierre de ese paso sería, en palabras de expertos del sector, “catastrófico” para el suministro energético global.
El mercado, por ahora, da pocas señales de alivio. Aunque el presidente Donald Trump ha mencionado contactos diplomáticos con Irán e incluso anunció una pausa temporal en algunos ataques, los inversionistas no han reaccionado con optimismo. La percepción es que no hay una salida negociada a corto plazo.