Mercosur sigue sin acordar el reparto de las cuotas de exportación a la Unión Europea
miércoles, 19 de agosto de 2026
La Cancillería confirmó que los Estados partes del Mercosur todavía no alcanzaron un acuerdo sobre la metodología que determinará qué porcentaje corresponderá a cada país.
Bloomberg Diario 5 días - Asunción
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El acuerdo comercial se aplica de manera provisional desde el 1 de mayo, pero Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay todavía no consensuaron cómo distribuir los contingentes preferenciales para productos agroindustriales.Paraguay reclama 25% de cada cupo y busca preservar oportunidades para la carne, el arroz, el azúcar y otros sectores.
La entrada en vigencia provisional del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea abrió nuevas oportunidades para la producción regional, pero también dejó al descubierto una disputa que continúa sin resolución: la distribución de las cuotas de exportación concedidas por el mercado europeo a los países del bloque sudamericano.
El canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, se reunió con representantes de los principales gremios productivos para analizar el proceso de distribución y administración de estos contingentes. Durante el encuentro, la Cancillería confirmó que los Estados partes del Mercosur todavía no alcanzaron un acuerdo sobre la metodología que determinará qué porcentaje corresponderá a cada país.
Paraguay mantiene su propuesta de dividir equitativamente los cupos, con una participación de 25% para cada uno de los cuatro socios que negociaron el acuerdo: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La posición cuenta con el respaldo del sector privado nacional, aunque los demás miembros plantean fórmulas diferentes, vinculadas al historial exportador, la capacidad productiva o la participación de cada economía en el comercio internacional.
Tres criterios enfrentados
Las diferencias responden a los intereses comerciales y las asimetrías existentes dentro del Mercosur. Argentina y Uruguay han planteado utilizar como referencia los antecedentes de exportación de cada país hacia la Unión Europea, mientras Brasil defiende una distribución relacionada con el peso de los socios en el comercio mundial.
Paraguay rechaza estos criterios porque podrían consolidar las ventajas de las economías de mayor tamaño o de los países que ya cuentan con una presencia más amplia en el mercado europeo. Su posición sostiene que los beneficios negociados pertenecen al Mercosur como bloque y, por tanto, deberían distribuirse en partes iguales.
La falta de consenso ya estuvo presente en la Cumbre del Mercosur celebrada a finales de junio en Asunción. Pese a las negociaciones mantenidas durante ese encuentro, los gobiernos no lograron cerrar una fórmula y trasladaron la discusión a la presidencia pro tempore de Uruguay.
El problema no es menor para Paraguay. Una asignación basada exclusivamente en las exportaciones históricas podría reducir su participación en sectores estratégicos, pese a que el país enfrenta mayores costos logísticos por su condición mediterránea y posee capacidad para ampliar su producción exportable.
Sectores productivos respaldan el reclamo
De la reunión convocada por la Cancillería participaron representantes de la Asociación Rural del Paraguay ,ARP, la Cámara Paraguaya de la Carne, CPC, el Centro Azucarero y Alcoholero Paraguayo, Caap, la Cámara Paraguaya de Exportadores de Arroz, Caparroz, la Asociación de Avicultores del Paraguay, Avipar, la Unión de Gremios de la Producción, UGP, y la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas, Capeco.
La presencia de estos gremios refleja la amplitud de los intereses paraguayos en juego. Entre los contingentes más relevantes otorgados al Mercosur se encuentran 99.000 toneladas de carne bovina, con un arancel preferencial de 7,5%; 180.000 toneladas de carne aviar con arancel cero; 60.000 toneladas de arroz; 45.000 toneladas de miel; 6.000 toneladas de huevos y albúminas; 650.000 toneladas de etanol y hasta un millón de toneladas de maíz.
Estos volúmenes se habilitan progresivamente y corresponden al Mercosur en su conjunto. Por ello, la definición interna determinará cuánto podrá exportar cada país bajo condiciones preferenciales y cuánto deberá ingresar al mercado europeo pagando el arancel general.
Aplicación provisional desde mayo
El Acuerdo de Asociación y el Acuerdo Interino de Comercio fueron firmados el 17 de enero de 2026 en Asunción, tras más de 25 años de negociaciones. Posteriormente, los cuatro países fundadores del Mercosur completaron sus procedimientos internos de aprobación.
Desde el 1 de mayo de 2026 se aplica provisionalmente el Acuerdo Interino de Comercio, que contiene los compromisos directamente relacionados con el intercambio de bienes y servicios, la reducción de aranceles, las inversiones y las compras públicas. La aplicación provisional permitió activar las primeras rebajas arancelarias y los tramos iniciales de los contingentes agrícolas. Consejo de la Unión Europea.
El acuerdo comercial interino funcionará hasta que entre plenamente en vigor el Acuerdo de Asociación, un instrumento más amplio que también incorpora diálogo político y cooperación. Este último requiere un proceso de ratificación más complejo en el ámbito europeo.
El entendimiento conforma una zona comercial de más de 700 millones de personas. Además, prevé la eliminación gradual de aranceles para la mayor parte del intercambio bilateral, aunque mantiene cuotas y mecanismos de salvaguardia para productos considerados sensibles, principalmente del sector agropecuario.
Una oportunidad todavía condicionada
Para Paraguay, el acceso preferencial a Europa representa la posibilidad de diversificar destinos, reducir su dependencia de los mercados regionales y colocar alimentos en un mercado de elevado poder adquisitivo. Sin embargo, la magnitud real de ese beneficio dependerá de la porción de los cupos que finalmente consiga.
La Cancillería señaló que continuará coordinando con los gremios y buscando alternativas que permitan construir un consenso entre los socios. El desafío consiste en encontrar una fórmula que contemple los antecedentes comerciales sin cerrar las oportunidades de crecimiento de las economías de menor tamaño.
A más de tres meses de iniciada la aplicación provisional del acuerdo, el Mercosur ya dispone formalmente de nuevas preferencias comerciales, pero aún no resolvió cómo repartir una parte sustancial de ellas. Para Paraguay, la discusión dejó de ser meramente administrativa: el resultado definirá su capacidad efectiva de aprovechar uno de los acuerdos comerciales más importantes alcanzados por el bloque.