México

México apuesta por los viajeros chinos ante la fuerte caída de los turistas que más gastan

La presidenta Claudia Sheinbaum suele destacar el crecimiento de los “visitantes internacionales”, que aumentaron 14% el año pasado

Bloomberg

Síganos y léanos en Google Discover

México busca la manera de reactivar el crecimiento en sus destinos de playa, que alguna vez estuvieron en auge y donde las visitas de turistas de alto poder adquisitivo se han desacelerado, otra señal preocupante para una economía que atraviesa dificultades.

El tráfico aéreo de pasajeros ha disminuido durante dos años consecutivos en Cancún, Los Cabos y Puerto Vallarta, destinos de fama mundial y emblemas del turismo mexicano. En lo que va del año, las llegadas de pasajeros internacionales han caído 6% en Cancún, 8% en Los Cabos y un sorprendente 20% en Puerto Vallarta, reduciendo la afluencia a playas y hoteles que suelen estar abarrotados.

Esto pone de manifiesto la debilidad subyacente del enorme sector turístico de México, pese al aumento del número total de visitantes extranjeros, y supone otra señal de alerta para una economía que depende en gran medida de su capacidad para atraerlos. La industria turística mexicana, de US$150.000 millones, representa alrededor de 9% de la actividad económica anual —más que cualquier otro sector— y constituye una fuente estable de divisas, en gran medida protegida de las perturbaciones comerciales.

La economía mexicana se ha mantenido prácticamente estancada durante años, con un crecimiento que se prevé en torno al 1% este año, mientras las autoridades se esfuerzan por atraer más inversión privada a pesar de las dudas sobre las futuras relaciones comerciales del país con Estados Unidos.

La caída entre los turistas de mayor gasto obedece a una combinación de tarifas aéreas más altas, una menor demanda estadounidense, la fuerte competencia de destinos del Caribe y otros rivales, y la apreciación de la moneda, que ha encarecido a México, señaló en una entrevista reciente la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez.

“El tema de la turbosina es lo primero que pega a los vuelos y las frecuencias entre México y EE.UU.”, señaló Rodríguez. “Dos, es la inflación en EE.UU.; la gente no está viajando tanto”, añadió, refiriéndose al principal mercado turístico del país vecino.

Otro de los factores disuasorios son los recurrentes estallidos de violencia entre grupos criminales, al igual que la proliferación de desagradables acumulaciones de sargazo que cubren extensos tramos de la costa caribeña de México.

La presidenta Claudia Sheinbaum suele destacar el crecimiento de los “visitantes internacionales” —que aumentaron 14% el año pasado—, lo que atribuye al atractivo de las riquezas naturales y culturales de México. “México está de moda”, sostiene. Pero esa cifra —que incluye a visitantes extranjeros que no pasan una noche en el país— suma a millones de personas que apenas gastan dinero.

Por ejemplo, quienes desembarcan en México desde cruceros gastaron en promedio US$84 por escala, mientras que quienes cruzan a pie la frontera desde Estados Unidos, muchos para visitar a familiares en México, gastaron US$59 por visita, según datos oficiales.

TEMAS


México