Miles de españoles se manifiestan contra una reforma laboral

Reuters

Decenas de miles de españoles salieron a las calles el domingo en diferentes ciudades convocadas por los sindicatos para protestar contra una reforma laboral aprobada recientemente por el Gobierno, que facilita el despido y también la reducción unilalteral de salarios.

Estas son las primeras manifestaciones desde que los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores (UGT) convocaran esta semana una huelga general para el 29 de marzo, sumándose a una creciente movilización en las calles contra las reformas del Gobierno de centroderecha y los recortes de gasto con los que pretende recuperar las finanzas públicas.

Hasta medio millón de personas acudieron a las marchas en 60 ciudades de todo el país, según los sindicatos, aunque la policía no dio una cifra oficial de asistencia.

En Madrid, los secretarios generales de los dos sindicatos, Cándido Méndez, de UGT, e Ignacio Fernández Toxo, de Comisiones Obreras, recorrieron el centro de Madrid tras una gran pancarta que decía "Inútil, ineficaz e injusta", en contraposición a los calificativos que dio a la reforma laboral el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

"Este Gobierno está haciendo un aprovechamiento inmoral de la angustia de la buena gente de este país como consecuencia de la recesión económica. Pretende aprovechar la crisis para hacer un duro ajuste de cuentas a los derechos laborales y a los derechos sociales, y pretende que nos adentremos en el camino de la recesión social", dijo Méndez al término de la marcha.

"Piensa la gente de buena fe que estas medidas del Gobierno, cuando acabe la crisis, acabarán, y volveremos a la situación anterior… ¡No! El Gobierno pretende que estas medidas sean para toda la vida, y por eso tenemos que oponernos democráticamente a ellas", agregó.

España tiene la tasa de desempleo más elevada de la Unión Europea y el propio Gobierno espera que alcance un récord del 24,3% este año. Los españoles suponen casi un tercio de los desempleados en la zona euro. El Gobierno espera que medidas como la reducción de la indemnización por despido improcedente de 45 a 33 días por año trabajado y la restricción del vínculo entre inflación y alzas salariales ayude a dar más flexibilidad al rígido mercado laboral.

El Gobierno está deseoso de mostrar a Bruselas y a sus socios europeos que va en serio respecto a la aplicación de reformas estructurales impopulares pero que espera que le ayuden a cumplir los duros objetivos de reducción del déficit presupuestario.

Pero los manifestantes sostienen que las medidas socavan lo derechos de los trabajadores.

"Es un perjuicio para los trabajadores, favorece el despido, se beneficia al empresario, nos están recortando por todas partes el sistema publico", dijo Irene Jiménez, una empleada del  sector salud de 29 años que está en el último de una serie de contratos de tres meses.

La reforma no ayudará a los desempleados, aseguró el funcionario de 53 años José Javier Rodríguez. "Es absurdo pensar que por facilitar el despido se va a bajar el desempleo", manifestó.

La huelga general del 29 de marzo será la primera desde septiembre de 2010, cuando los sindicatos protestaron contra la aguada reforma laboral aprobada por el entonces Gobierno socialista.

Hace dos años, el impacto fue bastante limitado, aparte de causar algunos problemas en el transporte y la industria.

Alrededor de un 75% de los españoles piensa que la reforma laboral no ayudará a crear empleo, según una encuesta reciente. Sin embargo, un 67% cree que una huelga general no ayudará e incluso empeorará la situación.    
 

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