Mitt Romney obtiene la nominación del Partido Republicano para la Casa Blanca

Reuters

La nominación prepara una carrera de poco más de dos meses hasta las elecciones del 6 de noviembre.

Los republicanos nominaron formalmente el martes a Mitt Romney como su candidato a presidente de Estados Unidos en una elección en la que desafiará a Barack Obama, dando inicio a una acortada convención en la que el liderazgo económico del mandatario estuvo en el centro de las críticas.

Romney, quien aparece igualado con Obama o ligeramente por detrás del demócrata en la mayoría de las encuestas, necesita un incremento de popularidad en la reunión, en concreto en la decena de "estados indecisos", entre ellos la propia Florida, que probablemente decidan la elección.

La convención, cuyo programa fue alterado por el huracán Isaac, comenzó con duras condenas a las decisiones económicas de Obama. Los republicanos le recordaron a los votantes el alto desempleo del país y el creciente déficit presupuestario.

Reince Priebus, presidente del Comité Nacional Republicano, advirtió que reelegir a Obama significaría otros "cuatro años de fracasos".

"Tenemos un mensaje para Estados Unidos; Elijan a Mitt Romney y Paul Ryan y ellos tendrán a América trabajando otra vez", dijo Priebus en medio de una ovación.

La primera jornada de la convención contará con los  discursos de la esposa del candidato, Ann, y el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie.

Romney, que originalmente iba a llegar a Tampa el jueves para aceptar la nominación, decidió aparecer antes de lo planeado y estar presente el martes cuando su esposa suba a pronunciar su discurso, dijo un responsable de la campaña.

Los republicanos afrontan un duro reto en la convención: ayudar a Romney a hacer un memorable y agresivo llamamiento a los votantes para sustituir a Obama, y tener cuidado de mostrar sensibilidad hacia los que están en peligro por la tormenta.

Los delegados que acuden al acontecimiento habitualmente festivo también están bajo presión para evitar mostrar un tono de mucha celebración mientras la costa está bajo amenaza.

Las autoridades pronostican que Isaac, que ha alcanzado fuerza de huracán, llegará a Nueva Orleans siete años después de que la zona fuera devastada por el huracán Katrina, un doloroso recuerdo de cómo gestionar mal un desastre, bajo la presidencia de George W. Bush, que afectó al último Gobierno republicano.

Mientras se espera que Tampa evite lo peor de la furia de Isaac, una ola de destrucción en Luisiana en los próximos días podría crear incómodas imágenes de televisión divididas entre la convención y la tormenta.

La reunión republicana culminará con el discurso de aceptación de la nominación de Romney, que será televisado a nivel nacional, el mayor reto de oratoria al que se ha  enfrentado en su vida política cuando se adentra en un sprint de 10 semanas hasta las elecciones del 6 de noviembre.

Romney ha pasado los últimos días ensayando en su casa de vacaciones en Nuevo Hampshire antes de subir a su avión de campaña y dirigirse a Tampa.   (Reporte adicional de Steve Holland.