EE.UU.

Moderna y Merck logran avance con vacuna personalizada contra el cáncer

Bloomberg

No se divulgaron detalles sobre cuánto mejoró la vacuna la supervivencia libre de recurrencia, es decir, cuánto tiempo viven los pacientes sin que el cáncer reaparezca

Bloomberg

Síganos y léanos en Google Discover

Una vacuna personalizada de Moderna Inc. y Merck & Co. redujo la recurrencia del melanoma en un amplio ensayo de fase final, lo que aumenta las expectativas de un nuevo tratamiento capaz de prolongar la vida de pacientes con esta agresiva forma de cáncer.

El ensayo cumplió su objetivo principal al demostrar que la vacuna, combinada con Keytruda, el tratamiento de inmunoterapia de Merck, redujo más las recurrencias del melanoma que Keytruda por sí solo. El estudio también alcanzó un objetivo secundario clave al frenar la propagación del cáncer a otras partes del cuerpo, dijeron las compañías en un comunicado el miércoles.

Las acciones de Moderna subían 121% temprano en Nueva York, mientras que las de Merck avanzaban 12% a las 9:58 a.m. en Nueva York.

El estudio, el primer ensayo de fase final con resultados positivos para una terapia contra el cáncer basada en ARNm, supone un avance importante para ambas compañías. Es la evidencia más sólida hasta ahora de que la tecnología que hizo conocida a Moderna durante la pandemia puede tener una segunda etapa exitosa. Para Merck, que enfrenta la pérdida de la patente de Keytruda, su medicamento más vendido, la vacuna abre un nuevo mercado clave para su crecimiento futuro.

No se divulgaron detalles sobre cuánto mejoró la vacuna la supervivencia libre de recurrencia, es decir, cuánto tiempo viven los pacientes sin que el cáncer reaparezca. El ensayo continúa para determinar si quienes reciben la vacuna viven más tiempo.

El melanoma es la forma más grave de cáncer de piel. En EE.UU., unas 112.000 personas son diagnosticadas cada año y alrededor de 8.500 mueren a causa de la enfermedad, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

Las compañías discutirán con los reguladores una posible solicitud de aprobación y presentarán los datos en una próxima reunión médica, según el comunicado. En una entrevista, el director ejecutivo de Moderna, Stéphane Bancel, dijo que el producto podría recibir la aprobación desde 2027, dependiendo del resultado de la revisión regulatoria.

“Es un hito extraordinario para la ciencia del ARNm”, dijo Bancel.

Preguntas clave

Aun así, persisten dudas sobre el costo y la viabilidad de producir estos tratamientos personalizados contra el cáncer a gran escala. Las compañías también tendrán que demostrar que la vacuna funciona en otros tipos de tumores, además del melanoma.

Las dos compañías llevan más de una década desarrollando la tecnología detrás de la vacuna, denominada intismeran autogene. Basada en el ARN mensajero utilizado en la vacuna de Moderna contra el Covid-19, se personaliza para cada paciente según las mutaciones específicas de su tumor.

La elaboración de la vacuna tarda unas seis semanas. Los científicos toman una muestra del tumor del paciente, ya sea de tejido existente o mediante una nueva biopsia, y la analizan para detectar mutaciones.

Un algoritmo identifica las mutaciones con más probabilidades de provocar una respuesta inmunitaria, y hasta 34 de ellas se utilizan para elaborar la vacuna personalizada, dijo Jane Healy, responsable de desarrollo temprano en oncología de Merck. Durante las seis semanas que demora su elaboración, los pacientes continúan recibiendo Keytruda.

En el ensayo, que incluyó a más de 1.100 pacientes, la vacuna de ARNm se administró junto con Keytruda después de la extirpación quirúrgica de los tumores. El grupo de control recibió solo Keytruda, un tratamiento estándar para prevenir la recurrencia en pacientes en riesgo.

El objetivo es que ambos tratamientos actúen juntos para entrenar al sistema inmunitario a atacar las células cancerosas que puedan quedar en el organismo.

Las acciones de Moderna habían subido 113% en lo que va del año hasta el cierre del martes, impulsadas por las expectativas sobre la vacuna contra el cáncer. El ensayo sobre melanoma era considerado una prueba crucial para determinar la eficacia de este enfoque. Merck y Moderna también lo están evaluando en otros tipos de cáncer, incluido el de pulmón, aunque los estudios sobre melanoma son los más avanzados.

Durante décadas, los científicos han buscado desarrollar una vacuna que aproveche las propias defensas del organismo contra el cáncer, enseñando al sistema inmunitario a reconocer las características moleculares de un tumor y destruir las células cancerosas restantes. Sin embargo, hasta ahora ha sido muy difícil lograr que estas vacunas funcionen.

“Las vacunas terapéuticas han sido una especie de santo grial en el tratamiento del cáncer. La gente ha intentado lograr esto, de una forma u otra, durante más de 100 años”, dijo Healy en una entrevista varias semanas antes de que se conocieran los resultados. Según Healy, uno de los posibles beneficios de este tipo de vacuna sería prolongar la supervivencia sin aumentar significativamente los efectos secundarios.

Las compañías dijeron antes este año que, en un ensayo de fase intermedia, los pacientes con cáncer de piel que recibieron la vacuna de ARNm junto con Keytruda tuvieron 49% menos de probabilidades de morir o sufrir una recurrencia del cáncer después de cinco años que quienes recibieron solo Keytruda.

TEMAS


Estados Unidos - vacuna - cáncer