Nasdaq acelera la entrada en el índice de SpaceX y grandes OPV con una nueva regla
lunes, 30 de marzo de 2026
Las ofertas públicas iniciales cuya capitalización bursátil se encuentre entre las principales empresas del Nasdaq 100 podrán ser incluidas en el índice tras 15 días de cotización
Bloomberg
Nasdaq Inc. implementará un cambio en las normas diseñado para reducir drásticamente el tiempo que tardan las empresas de gran capitalización que cotizan por primera vez en entrar en su índice principal, una medida que permitirá que las acciones de gigantes como SpaceX tengan una vía más rápida para acceder a los fondos vinculados a dicho índice de referencia.
Las ofertas públicas iniciales cuya capitalización bursátil se encuentre entre las principales empresas del Nasdaq 100 podrán ser incluidas en el índice tras 15 días de cotización, según informó Nasdaq en un comunicado . Este plazo se ha reducido con respecto al mínimo de tres meses que se requiere actualmente.
“Los profesionales del sector, incluidos los gestores de activos y los gestores de carteras pasivas institucionales, se mostraron mayoritariamente a favor de la propuesta de Entrada Rápida y del calendario propuesto”, declaró Nasdaq en el comunicado.
La bolsa también eliminó el requisito de capital flotante mínimo de 10% para poder optar a estas modificaciones. Los cambios entrarán en vigor el 1 de mayo.
Esta medida pone de manifiesto la presión que sufren los proveedores de índices para adaptarse a un mundo donde las empresas tardan mucho más en salir a bolsa, lo que pone en juego enormes cantidades de valor de mercado en cuanto cotizan en bolsa. Entre las empresas que se espera que realicen ofertas públicas iniciales este año se encuentra SpaceX, cuya valoración potencial de 1,75 billones de dólares la convertiría en una de las mayores empresas del Nasdaq 100.
Los índices S&P Dow Jones, Nasdaq y FTSE Russell han estado considerando cambios que acelerarían la incorporación de las empresas recién cotizadas a sus principales índices de referencia. Más de US$30 billones en activos están vinculados a estos índices, cuyas normas se están evaluando, y las decisiones que tomen estos proveedores determinarán cómo se redistribuye una gran cantidad de riqueza al pasar de manos privadas a los mercados públicos.