Ocampo espera abrir liderazgo de Banco Mundial a todos

El ex ministro de Hacienda de Colombia José Antonio Ocampo sabe que enfrenta una dura batalla para liderar el Banco Mundial, pero espera que su candidatura despeje el camino a los países en desarrollo para que algún día lideren a la institución global.

Ocampo es uno de los tres nominados a la presidencia del banco, junto al experto en salud surcoreano estadounidense Jim Yong Kim, presentado por Estados Unidos, y la ministra de Finanzas de Nigeria, Ngozi Okonjo-Iweala, presentada por Sudáfrica, Angola y Nigeria.Es la primera oportunidad, desde que fue fundado el prestamista para el desarrollo después de la Segunda Guerra Mundial, en la que el nominado por Washington enfrenta competencia, ya que siempre un estadounidense ha liderado el Banco Mundial y un europeo ha encabezado el Fondo Monetario Internacional.El nombre de Ocampo surgió en el pasado como un posible nominado al FMI, pero él siempre mostró reparos, sabiendo que Europa tenía asegurado el cargo.Si bien se espera que Kim gane el cargo en el Banco Mundial con el apoyo de Estados Unidos y sus aliados en Europa, Ocampo siente que el compromiso del banco de realizar un proceso de selección abierto despeja el camino a un posible cambio.”Es una batalla difícil, pero es una que vale la pena luchar”, dijo Ocampo a Reuters. “Esencialmente estamos plantando las semillas de una nueva, más abierta y transparente manera de escoger al presidente del Banco Mundial”, agregó.A diferencia de Kim y Okonjo-Iweala, quien dejó el Banco Mundial el año pasado, Ocampo dijo que tiene experiencia de liderar instituciones nacionales, regionales y mundiales.Encabezó la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), y posteriormente fue nombrado subsecretario de Naciones Unidas para Asuntos Económicos y Sociales. También sirvió como ministro de Agricultura y Planificación en Colombia.Actualmente es director de desarrollo económico y político de la Universidad de Columbia en Nueva York y trabaja de cerca con el ganador del Nobel Joseph Stiglitz en un panel que estudia temas de la globalización.El año pasado, el presidente del banco central mexicano, Agustín Carstens, compitió por el liderazgo del FMI. Los países en desarrollo no se unieron en torno a su candidatura y la ex ministra francesa de Finanzas Christine Lagarde ganó el puesto.Ocampo dijo que el mundo en desarrollo ahora está mejor organizado.Fue nominado por Brasil, que representa a un grupo de países latinoamericanos en el directorio del Banco Mundial. Colombia dijo que quería concentrarse en un intento por encabezar la Organización Internacional del Trabajo, donde sus opciones de éxito son mayores.”Soy un candidato para el mundo en desarrollo, no sólo para América Latina”, dijo Ocampo. “Mi país ciertamente no se opone a mi candidatura”, agregó.Como ministro de Hacienda, Ocampo es reconocido como el creador de un mercado doméstico para la deuda del Gobierno y como quien revitalizó el crecimiento del país después de que se estancó. Cuando su período terminó, la economía de Colombia crecía a una tasa anual cercana al 5 por ciento.Su éxito manejando la economía, incluido un aumento de las inversiones de capital en Colombia, le ayudó a ganarse un puesto en la fuerza especial de Naciones Unidas sobre prevención de crisis económicas.PRIORIDADES PARA EL BANCO MUNDIALEstado Unidos ha descrito a Kim, presidente de Dartmouth College y ex director del departamento del VIH/sida de la Organización Mundial de la Salud, como alguien que ha demostrado que puede lograr que se hagan las cosas a través de su trabajo al llevar la salud a los pobres del mundo.Si bien Kim no tiene una formación tradicional en economía o finanzas, los funcionarios estadounidenses afirman que su experiencia en terreno le ha dado una rica perspectiva para el desarrollo.Ocampo dijo que a diferencia de Kim, él y Okonjo-Iweala tienen experiencia como economistas y desarrolladores de políticas. “Si la competencia es sobre la capacidad para hacer cosas, creo que estamos igualados”, afirmó.”Yo me he movido con éxito entre la política y el conocimiento”, agregó.Ocampo ha escrito más de 40 libros y es autor de más de 300 publicaciones académicas. “Si esto se decide por publicaciones, yo ganaría claramente por un enorme margen”, bromeó.Afirmó que el Banco Mundial necesita mantener su atención como la institución de préstamos para la lucha contra la pobreza. Sin embargo, sostuvo que es importante reconocer que ésta no sólo es un problema de los países más pobres del mundo, también es una dinámica generalizada en economías emergentes como China.”Países como China tienen grandes desafíos derivados de las inequidades regionales a temas ambientales y de la construcción de sistemas financieros nacionales más resistentes”, refirió.Ocampo dijo que el banco podría ampliar sus esfuerzos para combatir el cambio climático y hacer más por ayudar a los países a alcanzar la eficiencia energética.Aún más, debería desplegar efectivamente su conocimiento para ayudar a sus miembros a superar los desafíos del desarrollo al compartir las experiencias que ha recabado en todo el mundo.”Es el centro de pensamiento más importante en el mundo en desarrollo”, declaró. “Esta capacidad de conocimiento está estrechamente relacionada (…) con su carácter mundial para transmitir conocimiento desde un país o región a otra, lo que es un capital único que tiene el Banco Mundial”, agregó.

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