Venezuela

Opep reporta 900.000 barriles diarios y Venezuela proyecta un nuevo impulso petrolero

Bloomberg

La estatal petrolera arrastra una deuda que supera los US$85.000 millones y una estructura laboral de 44.000 empleados, cuando especialistas estiman que necesitaría cerca de 20.000 para operar con eficiencia

Santiago Rodríguez Morales

Venezuela quiere que el petróleo vuelva a ser la palanca de su economía. No es un discurso nuevo, pero esta vez llega después de años en los que la industria perdió capacidad, ingresos y credibilidad.

El contraste es fuerte. A finales de los 90 el país producía cerca de 3,2 millones de barriles diarios. En 2020 cayó a 500.000 barriles por día, el nivel más bajo en décadas, golpeado por sanciones, fallas operativas y una infraestructura que envejeció sin mantenimiento. Hoy la producción se ubica alrededor de 900.000 barriles diarios, según la Opep. Hay recuperación, pero el camino por recorrer es amplio.

El mayor obstáculo está en casa. La estatal petrolera arrastra una deuda que supera los US$85.000 millones y una estructura laboral de 44.000 empleados, cuando especialistas estiman que necesitaría cerca de 20.000 para operar con eficiencia. Reconstruir la compañía implica reorganizarla casi desde cero y, sobre todo, conseguir capital fresco.

En ese escenario aparecen señales desde Estados Unidos. El nuevo esquema de licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros permite que compañías privadas vuelvan a operar en el sector energético venezolano. Al mismo tiempo, la nueva ley de hidrocarburos aprobada por la Asamblea Nacional abre más espacio para que el sector privado tenga control operativo y financiero, algo que antes estaba concentrado en el Estado.

Las reglas todavía no están del todo claras. Varias decisiones quedan en manos del Ministerio y el proceso de aprobación de inversiones aún genera dudas. Aun así, el mensaje hacia el mercado es que habrá condiciones más flexibles, incluso con la posibilidad de ajustes fiscales y reducción de cargas para incentivar proyectos.

El Gobierno proyecta un crecimiento económico entre 10% y 12%, impulsado por un aumento en la producción petrolera que podría superar 20% y por ingresos que estarían hasta 70% por encima de los niveles de 2025. Sería un giro importante después de 15 años sin un ciclo sólido de expansión.

El interés internacional empieza a moverse. El desmonte parcial de sanciones facilita el regreso de empresas como Shell y Repsol, mientras Chevron prepara un plan para duplicar su producción en el país. La meta hacia 2027 es ambiciosa: alcanzar 1,5 millones de barriles diarios.

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