Paraguay, la economía que más creció en Suramérica en las últimas seis décadas
domingo, 1 de febrero de 2026
En ese mismo período, economías más grandes como Colombia crecieron 1.086%, Chile cerca de 997% y Brasil alrededor de 976%
Paraguay no es la economía más grande de Suramérica ni la más visible. Sin embargo, cuando se analiza el desempeño de largo plazo, aparece en el primer lugar: en más de seis décadas, ningún otro país de la región ha crecido tanto como él.
Entre 1960 y 2024, el tamaño de la economía paraguaya pasó de unos US$2.800 millones a US$46.000 millones, medidos en dólares constantes de 2015. En términos simples, el PIB se multiplicó más de 16 veces, lo que equivale a un crecimiento acumulado de 1.519,9%, el más alto de Suramérica.
En ese mismo período, economías más grandes como Colombia crecieron 1.086%, Chile cerca de 997% y Brasil alrededor de 976%. Otros países que también atravesaron fases de expansión, como Perú y Bolivia, quedaron varios escalones por debajo.
Según un análisis divulgado por Forbes con base en cifras del Banco Mundial, el rasgo distintivo del caso paraguayo no fue solo cuánto creció, sino cómo lo hizo. Desde comienzos de los años 2000, la economía mostró una trayectoria más estable que la de buena parte de la región, con menos sobresaltos y bajos niveles históricos de endeudamiento público.
El contraste es aún más marcado frente a países que tuvieron recorridos irregulares. Argentina apenas alcanzó un crecimiento acumulado de 287,1% en esas seis décadas, Uruguay llegó a 282,5%, y Venezuela prácticamente se estancó, con un aumento real de solo 28,4%.
Ese desempeño sostenido explica por qué Paraguay aparece hoy como una excepción regional. No fue un rebote ni un efecto estadístico de corto plazo, sino un proceso largo que se fue consolidando con el tiempo.
Aun así, el crecimiento del PIB no lo resuelve todo. El ingreso por habitante sigue por debajo del promedio sudamericano, lo que deja abierto el desafío de avanzar hacia una economía con mayor valor agregado, más inversión en capital humano y una estructura productiva más compleja.