Pese a su viaje a la luna, los astronautas de Artemis no tienen un sueldo de otro planeta
martes, 7 de abril de 2026
La tripulación, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, no gana un sueldo multimillonario, puesto que sus integrantes son empleados públicos
El pasado lunes, a las 5:45 p. m., Artemis II comenzó su regreso a casa tras permanecer incomunicada con la Tierra durante poco más de 40 minutos, un periodo de absoluta soledad en el espacio profundo en el que cuatro astronautas observaron la cara oculta de la Luna y marcaron un nuevo récord de mayor distancia jamás alcanzada desde la Tierra, de 406.771 kilómetros.
El regreso de la humanidad a la Luna, después de 53 años, no es tarea fácil. Uno podría pensar que los sueldos de estos astronautas son de otro planeta, ¿pero es así?
La tripulación, compuesta por los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, no gana un sueldo multimillonario. Pese al riesgo que implica la misión, tampoco recibe ningún tipo de contraprestación ni una prima adicional por viajar hasta el punto más lejano alcanzado por la humanidad.
¿Por qué? La razón es sencilla: son empleados públicos, ya que la Nasa es la agencia del gobierno estadounidense responsable del programa espacial civil, así como de la investigación aeronáutica y aeroespacial.
La categoría de estos astronautas dentro del sistema federal se ubica en niveles GS-13 a GS-14, con salarios de entre US$97.000 y US$162.000 anuales. Dependiendo de la experiencia, estos funcionarios pueden acercarse más al umbral superior.
Pero en esta misión, a diferencia de las del programa Apolo, hay cooperación internacional, pues Hansen fue la cuota de la Agencia Espacial Canadiense, un socio clave dentro del programa Artemis.
En su caso, el salario depende del sistema público canadiense, que también varía según factores como la experiencia y el rango.
"Estos astronautas son trabajadores federales. Esto significa que su vinculación es directamente con el gobierno federal de los Estados Unidos. Es decir, no están contratados por un estado en particular, sino por el gobierno, bajo unas escalas de remuneración que dependen de la formación, los títulos y los años de experiencia", explicó Giovanni González, profesor de la Pontificia Universidad Javeriana.
El académico explicó que existen otros astronautas que no hacen parte directamente de la Nasa, sino que son militares activos de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos. "Estos deben cumplir con toda la preparación habitual de un astronauta y pueden ser asignados a una misión en particular, a varias misiones o a distintos proyectos, ya que la Nasa no solo realiza vuelos espaciales, sino también investigación, en la que muchas veces participan militares", agregó.