Petróleo cae tras seis jornadas de avances por señales de menor demanda mundial
jueves, 13 de agosto de 2026
El Brent retrocedía 42 centavos, equivalentes a 0,47%, hasta US$88,56 por barril, después de haber acumulado seis sesiones al alza
Reuters
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Los precios del petróleo bajaban este jueves después de varias sesiones consecutivas de avances, mientras los inversionistas volvían su atención hacia las perspectivas de una menor demanda mundial de crudo y la acumulación de inventarios en Estados Unidos. Al mismo tiempo, la ausencia de avances en las negociaciones para reabrir el estrecho de Ormuz mantiene un piso para las cotizaciones.
El Brent retrocedía 42 centavos, equivalentes a 0,47%, hasta US$88,56 por barril, después de haber acumulado seis sesiones al alza. El West Texas Intermediate bajaba 55 centavos, o 0,66%, hasta US$82,72, tras cinco jornadas consecutivas de ganancias.
El mercado petrolero había encontrado en la situación de Ormuz uno de sus principales motores alcistas durante la última semana. Sin embargo, la falta de avances diplomáticos comenzó a trasladar el foco hacia los fundamentos del mercado, especialmente después de que los inventarios estadounidenses registraran un aumento muy superior al esperado.
Ormuz sigue sin una fecha para su reapertura
Una fuente iraní de alto rango afirmó el miércoles que no se habían producido avances en las conversaciones destinadas a reactivar el acuerdo provisional alcanzado en junio y establecer un calendario para su implementación.
“Hubo pocos avances entre Estados Unidos e Irán, y ambas partes siguen en un punto muerto”, señalaron analistas de ING en una nota publicada este jueves.
El bloqueo de las negociaciones mantiene la incertidumbre sobre el futuro del estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía. La posibilidad de una reapertura había contribuido a moderar los precios durante algunas sesiones, pero la falta de avances vuelve a mantener el riesgo geopolítico incorporado en las cotizaciones.
Los analistas también señalaron que el reciente ataque con drones contra el puerto ruso de Novorosíisk aparentemente no provocó daños en las principales infraestructuras petroleras. Hasta ahora no se habían registrado afectaciones en las terminales de crudo, lo que limita el impacto inmediato del incidente sobre la oferta mundial.
Inventarios de Estados Unidos sorprenden al mercado
La principal señal bajista para el petróleo llegó desde Estados Unidos. Las reservas comerciales de crudo aumentaron en 17,4 millones de barriles durante la semana terminada el 7 de agosto, hasta alcanzar 424,4 millones de barriles, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Se trata del mayor incremento semanal desde enero de 2023 y llevó los inventarios a su nivel más alto desde el 5 de junio. El resultado contrastó fuertemente con las expectativas de los analistas consultados por Reuters, que anticipaban una disminución de 1,4 millones de barriles.
El aumento estuvo relacionado principalmente con un fuerte descenso de las exportaciones estadounidenses de crudo, lo que dejó una mayor cantidad de petróleo dentro del mercado doméstico.
La acumulación de inventarios introduce una señal de abundancia en un momento en que los operadores intentan determinar si el mercado realmente enfrenta una escasez de oferta o si el riesgo geopolítico está ocultando temporalmente una demanda más débil.
Opep y AIE recortan sus perspectivas de consumo
Las dudas sobre la demanda también aumentaron después de que tanto la Organización de Países Exportadores de Petróleo como la Agencia Internacional de la Energía revisaran sus previsiones.
La Opep redujo en su informe mensual su estimación de crecimiento de la demanda mundial de petróleo para 2026 hasta 580.000 barriles diarios.
La AIE presentó un escenario todavía más débil. El organismo ahora prevé una contracción del consumo mundial de 1,6 millones de barriles diarios este año, frente a la caída de 1 millón de barriles diarios que proyectaba en su informe anterior.
Según la agencia, el consumo está siendo afectado por el encarecimiento del petróleo y las restricciones de suministro provocadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
El riesgo geopolítico evita una caída mayor
A pesar de las señales de debilidad en la demanda y del incremento de las reservas estadounidenses, el petróleo conserva un soporte importante debido a la incertidumbre sobre la seguridad del transporte marítimo en Oriente Medio.
El estancamiento de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán mantiene abierta la posibilidad de nuevas interrupciones en el suministro y dificulta determinar cuándo podría normalizarse el tránsito por el estrecho de Ormuz.
“La situación de seguridad para la navegación en estas aguas se ha deteriorado aún más, lo que obliga a los buques a apagar sus señales, lo que reduce la transparencia en el transporte marítimo y dificulta que el mercado pueda seguir y evaluar los niveles reales de suministro”, señalaron analistas de Haitong Futures.
De esta manera, el mercado petrolero se encuentra atrapado entre dos fuerzas contrapuestas: por un lado, el riesgo de interrupciones de suministro asociado al conflicto y a Ormuz; por otro, una acumulación inesperada de inventarios en Estados Unidos y unas perspectivas cada vez más débiles para el consumo mundial.
Mientras no haya avances concretos sobre la reapertura del estrecho, el componente geopolítico seguirá funcionando como un respaldo para los precios. Sin embargo, si las negociaciones avanzan y al mismo tiempo se confirma una menor demanda global, el crudo podría enfrentar una presión bajista mayor en las próximas semanas.