Petróleo caro favorecería a Colombia y Brasil, pero castigaría a Centroamérica y el Caribe
viernes, 24 de julio de 2026
El mar Rojo ha sido considerado históricamente una ruta de escape y la principal alternativa comercial frente a los conflictos en el estrecho de Ormuz
Recientemente, el petróleo brent volvió a fluctuar cerca de los US$100 por barril, un nivel que no se veía desde marzo de este año. Aunque el precio retrocedió de forma posterior y se ubica rondando los US$96, el principal detonante de este incremento fue el reciente ataque de los rebeldes hutíes contra petroleros saudíes en el mar Rojo.
El debate actual en los mercados ya no gira en torno a si el brent romperá la barrera de los US$100, sino a si está próximo a alcanzar los US$120, una cifra que rozó a finales de abril.
El mar Rojo ha sido considerado históricamente una ruta de escape y la principal alternativa comercial frente a los conflictos en el estrecho de Ormuz. Al verse atacada recientemente esta vía marítima, el mercado enfrenta una oferta más ajustada y un riesgo que se multiplica.
Entre 8 millones y 10 millones de barriles diarios logran llegar al mercado evadiendo el estrecho de Ormuz a través de rutas alternativas. En este contexto, es importante destacar que cada pérdida de 1% en la oferta mundial de crudo brent se traduce en un aumento aproximado de 4% en el precio del petróleo.
Bajo este escenario, si se interrumpe el paso por el estrecho de Bab el-Mandeb o se ataca el oleoducto de Arabia Saudita, que mueve cerca de 7 millones de barriles al día hacia el mar Rojo, el precio aumentaría cerca de US$18. De igual forma, si se interrumpe la producción del oleoducto de Abu Dabi-Fujairah, el costo subiría US$6; mientras que los de Omán, US$4, y el oleoducto entre Irak y Turquía, US$1, añadirían incrementos adicionales. La suma de estos factores añadiría un alza total de US$29, situando al barril cerca de los US$117 y dejándolo nuevamente al borde de los US$120.
Un crudo a US$120 encarecería de forma generalizada el transporte, los combustibles y las cadenas de suministro. De acuerdo con la Cepal, los sectores más sensibles serían los de alimentos y fertilizantes. El Banco Central Europeo observa de cerca estos escenarios, los cuales podrían obligar a los mercados a adoptar políticas monetarias más restrictivas. Además, el organismo advirtió que un petróleo más caro fortalece al dólar estadounidense, impactando negativamente a las economías emergentes.
Pese a este contexto, existen otros escenarios posibles. El gobierno de EE.UU. ha buscado amortiguar el golpe energético mediante la liberación de más de 100 millones de barriles de sus reservas. Asimismo, existen variables que podrían aliviar al mercado, como nuevas entregas de reservas o la reanudación de los diálogos entre EE.UU. e Irán, los cuales lograron estabilizar el brent en torno a los US$70 a comienzos de junio tras un acuerdo preliminar.
El panorama en la región
La Cepal señala que Latinoamérica está mejor posicionada que Europa y Asia gracias a que cuenta con países exportadores netos de hidrocarburos y posee una menor exposición comercial respecto al golfo Pérsico. No obstante, se advierte que un precio alto del crudo reducirá el margen de maniobra para que los bancos centrales de la región continúen bajando las tasas de interés.
En su escenario más severo, la Cepal proyecta que el brent se acerque a los US$115 por barril, lo que representaría un aumento de 67% frente al promedio de 2025. Países exportadores como Colombia, Guyana, Trinidad y Tobago, Ecuador y Brasil experimentarían una mejora en sus términos de intercambio comercial.
Por el contrario, las naciones de Centroamérica, Haití y República Dominicana se llevarían la peor parte, sufriendo un impacto negativo de hasta 2,4 puntos porcentuales en su PIB. Los países del Caribe importadores de energía registrarían un deterioro económico equivalente a 1,3 puntos de su PIB. Finalmente, la Cepal destaca que las elevadas compras de gasolina y diésel que realiza México en el exterior terminarían limitando los beneficios que, en teoría, le reportaría un crudo internacional más caro.