Poca credibilidad no resta poder a las calificadoras

Rogelio Vélez - rvelez@larepublica.com.co

Después de haber sido señaladas de no ser objetivas en su trabajo y de darle las mejores notas a activos que luego se derrumbaron durante el gran descalabro que tuvieron en la crisis de 2008, las agencias calificadoras de riesgo perdieron la credibilidad y el prestigio que tenían hace 5 años y aún tratan de recuperarlos. Pero las Tres Grandes, como se les conoce a Moody`s, Standard&Poor`s y Fitch, aún tienen poder sobre las decisiones de los accionistas.

Después de la caída de Lehman Brothers, las agencias fueron acusadas de mantener conflictos de interés en sus estimaciones, perdieron la confianza de unos clientes al equivocarse en sus evaluaciones y se defendieron con el argumento de que sus servicios solo debían ser vistos como una opinión. De ese golpe no se han podido recuperar.

'La credibilidad es parte del pasado pues se les perdió bastante durante la crisis de 2008. Una cantidad de inversionistas se vieron atrapados con unos activos que no eran tan buenos como aparentaban', comentó Camilo Pérez, director de investigaciones del Banco de Bogotá.

'Cada vez están teniendo menos en cuenta lo que revisan. Un ejemplo es la reducción de las calificaciones de algunos bancos norteamericanos hace unas semanas: el movimiento de las acciones o las CDS (Credit Default Swaps) fue casi nulo. Ya los inversionistas lo habían incluido en los precios', mostró.

En efecto, cuando Moody`s rebajó la calificación de cinco grandes bancos norteamericanos, Citigroup, uno de los afectados, expresó: 'los inversionistas se han sofisticado tanto en sus análisis de crédito en los últimos tres años, que ya pocos se basan en solo las calificaciones para hacer sus decisiones'. Si bien esto es cierto de la medición de riesgos en las inversiones, no constituye una verdad completa. Las noticias sobre rebajas de calificación de las deudas soberanas o de entidades financieras siguen apareciendo en las noticias y aún causan algún revuelo. La razón principal para esto es que las calificadoras aún dictan lo que hacen algunos de los fondos de inversión para los que todavía es un requisito legal tener en cuenta sus opiniones.

'Su opinión aún tienen peso. Hay regulaciones que exigen que las inversiones revisen las opiniones de las calificadoras y hay ciertos tipos inversionistas institucionales que no pueden adquirir algunos activos que tengan una nota menor a una establecida', explicó José Fernando Restrepo, director de investigaciones económicas de Interbolsa.

Por ejemplo, a algunos fondos de pensiones, los cuales manejan altos capitales, solo se les permite invertir legalmente en bonos que tengan grado de inversión, es decir, que estén por encima de las calificaciones BBB o Baa2, según cada agencia.

Otra parte del poder de estas calificadoras viene de poseer un conocimiento más detallado que otras compañías sobre las finanzas de las entidades supranacionales, es decir, regiones autónomas, estados y municipios. De ahí que la evaluación de los bonos que emitan solo será avalado con peso por alguna de las agencias.

Estas dos ventajas, sin embargo pueden no ser suficientes para recuperar su lugar. De ahí que se les haya visto más activas en los últimos meses.

'Luego de las crisis de 2008 han comenzado a buscar a mejorar su imagen, mejorar sus procesos y tratar de corregir sus errores', afirmó Restrepo.

'Las tres grandes mantienen su credibilidad después de todo. Fueron muy golpeadas en 2008, pero han recuperado algo de prestigio actuando rápidamente y tratando de mostrar que mantienen independencia', dijo Elkin Marín, analista de Bolsa y renta. Sin embargo, algunos podrían argumentar que su trabajo ya no va a la misma velocidad que lo hace el mercado y sus estimaciones siempre estarán un paso atrás.

'La falta de confiabilidad en las calificadoras va a continuar porque no han logrado anticiparse a los eventos del día a día. Están muy reactivas a lo que está pasando y cuando actúan el mercado ya tiene toda la información disponible porque está activo todo el tiempo', concluyo Pérez.

Las agencias y la crisis de deuda europea

Las agencias calificadoras han estado bajo mucha presión en los últimos meses debido a su trabajo relacionado con las deudas soberanas de los países europeo y los bancos de la zona euro. Las tres grandes, Moody`s, Fitch y S&P, han rebajado estos activos en algunas ocasiones por debajo de los esperado, lo que ha llevado a algunos a pensar que están compensando por lo que no hicieron en 2008.

'A pesar de las presiones que han recibido de las autoridades europeas han actuado disminuyendo las calificaciones de los activos que no tienen las capacidades financieras de antes', dijo Elkin Marín, analista internacional de Bolsa y Renta.

Parte de esa presión ha venido de los políticos quienes ya han propuesto la creación de una agencia europea de calificaciones para reducir el monopolio de las norteamericanas. Por ahora, la Autoridad Europea de Seguridad de Mercados ha decidido inspeccionar como funcionan las tres agencias para determinar si sus rebajas han sido apropiadas.

Las opiniones

Camilo Pérez

Director de investigaciones del Banco de Bogotá

'La credibilidad es parte del pasado. En 2008, una cantidad de inversionistas se vieron atrapados con unos activos que no eran tan buenos como aparentaban'.

José Fernando Restrepo

Dir. de investigaciones económicas de Interbolsa

'Su opinión aún tienen peso. Hay ciertos tipos inversionistas institucionales que no pueden adquirir algunos activos que tengan una calificación menor a una establecida'.

ELkin Marín

Analista internacional de Bolsa y Renta

'Las tres grandes mantienen su credibilidad. Fueron muy golpeadas en 2008, pero han recuperado algo de prestigio actuando rápidamente y mostrando independencia'.

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