Por ahora, Lula puede ser candidato presidencial inclusive estando en la cárcel

El exmandatario se aferra a los tribunales para definir su futuro político

Carlos Gustavo Rodríguez Salcedo

El juez Sergio Moro, ícono de la investigación del Lava Jato, ordenó ayer el arresto del expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva luego de que la notificación del Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región en la que anunció que culminó el trámite del proceso por el que fue condenado. Sin embargo, esto por ahora no acaba con su candidatura presidencial.

Pese a la orden de captura, y argumentando la dignidad que ocupó, Moro le dio hasta hoy a las 5:00 de la tarde, hora local, para que el líder sindical se presente ante las autoridades, hecho que no había ocurrido ayer hasta el cierre de esta edición. En ningún caso se usarán esposas.

Una vez suceda esto, según se determinó en la decisión del juez, se dispondrá una sala “en la que el ex presidente quedará separado de los demás presos, sin ningún riesgo para la integridad moral o física”.

Pese a la decisión de Moro, los abogados de Lula consideran que todavía pueden seguir presentando recursos en la segunda instancia del proceso que lo condenó a 12 años de cárcel, por haber recibido sobornos por parte de la constructora OAS para favorecerla con prebendas de contratos con la estatal Petrobras. El abogadoJosé Roberto Batochio, defensor del expresidente, aseguró a una radio local que analizarán la posibilidad de revertir la decisión de Moro, pero que si no se lograba el político se entregaría a las autoridades.
Hasta que esto no tenga un efecto, y no haya un pronunciamiento final del Tribunal Superior Electoral, Lula puede seguir con su candidatura presidencial.

Según las encuestas, es el gran opcionado a ser el sucesor de Michel Temer y es dado como ganador tanto en primera como en la segunda vuelta. Previo al anuncio de Moro, la presidenta del Partido de los Trabajadores, Gleisi Hoffmann, confirmó que Lula será inscrito como su candidato y si va a la cárcel lo considerarán un “preso político” y Brasil se convertirá en una república bananera”.

Si el Tribunal niega su candidatura, el político podría recurrir nuevamente al Supremo Tribunal Federal para que revisen la decisión. Las fechas de la inscripción se cierran el 15 de agosto y el 17 de septiembre es el plazo para cambiar los candidatos. Lula intentará llegar con oxígeno político para ese momento.

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