Por caída de Wall Street y alza del brent a 3%, el Ibex 35 se tiñe de rojo y pierde 1,05%
viernes, 15 de mayo de 2026
La caída de los bonos y el avance del brent eran los principales catalizadores del comportamiento
Reuters
En la tarde de hoy el Ibex 35 se tiñó de rojo, perdiendo 1,05% en las bolsas. Abrió el viernes con una caída de 1% y apuntaba a registrar pérdidas semanales de similar magnitud, presionado por el encarecimiento del petróleo, el repunte de las rentabilidades de los bonos estadounidenses hasta máximos de un año y el agotamiento del repunte tecnológico impulsado por la inteligencia artificial. La caída de los bonos y el avance del brent eran los principales catalizadores del comportamiento.
El brent acumulaba una subida de 5,7% en la semana hasta US$107 por barril, impulsado por la falta de avances para reabrir el estrecho de Ormuz, y la rentabilidad de los bonos subió en paralelo a la caída de su precio ante el temor a la escalada de la inflación.
Irán asegura que unos 30 barcos logran cruzar el paso, pero el tráfico sigue siendo una fracción del volumen anterior al conflicto. Los ataques a un buque avivaron los temores sobre el suministro energético. Mientras se intensificaba la preocupación de que el bloqueo se prolongue más allá de junio, lo que podría drenar las reservas mundiales y agravar la crisis energética.
Sobre todos estos factores planeaba la visita de Donald Trump a Pekín, donde el presidente estadounidense ponía el broche a dos días de reuniones con el líder chino, Xi Jinping, celebradas en el recinto de Zhongnanhai.
Trump señaló que China compartía su posición sobre Irán y quería ver el e strecho de Ormuz abierto, además de mostrarse interesada en comprar petróleo estadounidense, si bien el mandatario transmitió también cierta impaciencia ante la falta de avances en la reapertura del paso.
La alza del crudo estaba alimentando los riesgos inflacionistas en Estados Unidos, lo que pesaba sobre el apetito inversor por los bonos del Tesoro.
Una serie de débiles subastas a lo largo de la semana, de notas a tres y diez años y de bonos a treinta años, evidenciaron la fragilidad del mercado de deuda soberana, cuyas rentabilidades subían a máximos de un año.
En ese contexto, la probabilidad de una nueva subida de tipos por parte de la Reserva Federal más que se duplicó en la semana hasta situarse en 45%.
A todo ello se sumaba el agotación de la euforia bursátil en torno a los valores tecnológicos vinculados a la inteligencia artificial. Tras meses de avances sostenidos, el " rally " que había animado a los inversores cedía terreno ante el renovado temor inflacionista.