Porsche prevé un aumento de 20% en el precio de sus deportivos de gama alta
miércoles, 7 de octubre de 2026
El director ejecutivo, Michael Leiters, advirtió que la recuperación llevará tiempo y que, por ahora, la compañía se concentrará en reducir gastos
Bloomberg
Porsche planea aumentar los precios de sus deportivos de gama alta en un promedio de 20%, además de introducir un nuevo modelo que se ubicará por encima del emblemático 911, en un intento por recuperar su rentabilidad.
El fabricante alemán presentó el miércoles una nueva estrategia ante inversionistas, centrada en vender menos vehículos, pero de mayor precio y con características especiales para impulsar los márgenes. La apuesta por la exclusividad llega después de costosos errores en su estrategia de electrificación y una fuerte caída de las ventas en China, factores que llevaron el mes pasado a su matriz, Volkswagen, a recortar sus previsiones.
El director ejecutivo, Michael Leiters, advirtió que la recuperación llevará tiempo y que, por ahora, la compañía se concentrará en reducir gastos. A mediano plazo, Porsche prevé aumentar los precios de sus vehículos más exclusivos mediante materiales personalizados y características de alto rendimiento.
Según la presentación de la compañía, se espera que el precio promedio de los modelos de gama alta de Porsche aumente a más de 330.000 euros, unos US$370.134, para finales de la década, desde aproximadamente 270.000 euros este año.
«La máxima prioridad es fortalecer aún más nuestra singular marca de deportivos en toda la gama, con nuevos modelos atractivos en segmentos de márgenes especialmente altos», declaró Leiters durante una rueda de prensa en Stuttgart.
A las 1:49 p. m. en Frankfurt, las acciones de Porsche registraban pocos cambios, tras reducir las ganancias iniciales de hasta 5,1%. En lo corrido del año, los títulos acumulan una caída de 6,7%.
La compañía también detalló sus planes para desarrollar una gama de vehículos superior al 911, lo que supondría el regreso del fabricante al segmento de los superdeportivos por primera vez desde el lanzamiento del 918 Spyder de producción limitada en 2013. Con una arquitectura de motor central, esta configuración puede mejorar la distribución del peso y el manejo. La expansión acercaría a Porsche a la oferta de deportivos y gran turismos de Ferrari.
Porsche también planea obtener más ingresos de Manthey, el especialista en automovilismo con sede en Nürburgring, aumentando su participación de 51% a 67%. Manthey desarrolla mejoras para circuito homologadas para carretera, entre ellas suspensión, frenos, llantas ligeras y componentes aerodinámicos.
Una gama más amplia de ofertas conjuntas añadiría otra vía para impulsar las ventas mediante productos especiales, en lugar de aumentar el volumen de vehículos.
La reestructuración busca preparar a Porsche para los aranceles permanentes de Estados Unidos y para un negocio en China que probablemente no recupere su tamaño anterior. Los cambios en la gama de modelos llegarán después de importantes recortes de costos, incluidos los planes ya acordados para reducir la plantilla en más de una quinta parte y los cargos directivos en 40%.
«En estos momentos, la prioridad es reducir costos y fortalecer la situación financiera de la empresa», declaró Leiters. Porsche primero debe «poner orden en sus propios asuntos» antes de entrar en segmentos superiores del mercado, añadió.
Porsche busca recuperar la capacidad de generar beneficios que la convirtió en una de las automotrices más rentables de Europa. La compañía se fijó como objetivo un margen operativo de entre 10% y 15% a mediano plazo, con una meta de 15% a largo plazo, después de que los costos de reestructuración, los aranceles y la menor demanda redujeran la rentabilidad a solo 1,1% el año pasado.
La caída de la rentabilidad ha provocado amortizaciones multimillonarias en Volkswagen y una reducción de los dividendos de Porsche SE, el vehículo de inversión controlado por la familia Porsche-Piëch. Recuperar la rentabilidad de Audi y Porsche es fundamental para que el mayor fabricante de automóviles de Europa pueda financiar futuras inversiones y responder a la creciente competencia y las nuevas tecnologías.
La compañía prevé una fuerte recuperación en la generación de efectivo y aspira a alcanzar un margen de flujo de caja neto en su negocio automotor de hasta 12%. Porsche ya ha mostrado cierta recuperación, con márgenes operativos de 7,8% durante el primer semestre de este año.
Porsche, que entregó algo menos de 280.000 vehículos el año pasado, también está cerrando y vendiendo negocios no estratégicos, como su participación en la empresa propietaria del fabricante de superdeportivos Bugatti. Los acuerdos alcanzados con los representantes de los trabajadores a comienzos de este año reducirán la plantilla en 9.000 puestos.
La compañía también busca reducir su volumen anual de equilibrio a unos 200.000 vehículos mediante recortes de costos, incluida una disminución de aproximadamente 20% en el gasto en desarrollo, según las presentaciones publicadas antes de su jornada para inversionistas.
Leiters declinó revelar el punto de equilibrio actual, pero señaló que la empresa está preparada para una mayor producción, después de alcanzar un máximo de aproximadamente 330.000 vehículos en 2023.
Volkswagen también está reduciendo su presencia industrial con un plan para recortar 100.000 puestos de trabajo, principalmente en Alemania, mientras Mercedes-Benz y BMW están reajustando sus objetivos de rentabilidad.