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Presidencia Brasil se definirá en segunda vuelta, ventaja de Bolsonaro sobre Lula se achica

Con casi 85% de las urnas totalizadas, Bolsonaro lideraba provisionalmente la elección con 48,47% de los votos válidos

Reuters

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La ventaja del senador Flávio Bolsonaro sobre Luiz Inácio Lula da Silva se achicaba el domingo tras el recuento de más de la mitad de los votos, y la encuestadora Datafolha pronosticó que la presidencia de Brasil se definirá en una segunda vuelta a fin de este mes.

Bolsonaro, de 45 años e hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que aspira a devolver al poder al movimiento de derecha de su padre, aventajaba a Lula, de 80 años y que busca un cuarto mandato no consecutivo, tras una campaña dominada por escándalos de corrupción, inquietud económica y acusaciones de injerencia estadounidense.

Con alrededor del 65% de los votos escrutados, Bolsonaro superaba a Lula con el 49,58% de los sufragios frente al 42,25% del presidente.

Si ningún candidato obtiene más del 50% de los sufragios válidos, los dos más votados se enfrentarán en la segunda vuelta el 25 de octubre. Las encuestas muestran a Lula y Bolsonaro prácticamente empatados en caso de un balotaje.

Las cifras indicaban que los estados del sur, que se inclinan por Bolsonaro, comunicaban los resultados más rápidamente, mientras que los votos del bastión de Lula en el noreste se recontaban más lentamente.

Analistas declararon a Reuters que creían que Bolsonaro estaba recibiendo "votos castigo" de personas que estaban en contra de Lula más que a favor del senador.

Una victoria de Bolsonaro prolongaría la ola de triunfos en América Latina de candidatos de derecha alineados con Donald Trump, mientras que la reelección de Lula podría suponer un dolor de cabeza para Washington, que ha tenido enfrentamientos con su gobierno en materia de comercio y seguridad.

A pesar de la creciente preocupación por la salud fiscal de Brasil y su lento crecimiento económico, la campaña ofreció poco debate político sustancial, ya que los candidatos principales se ausentaron de los principales debates televisados.

Si bien los sondeos realizados hasta el sábado indicaban que Lula probablemente lideraría la primera vuelta pero no evitaría una segunda, Bolsonaro declaró a periodistas en Río de Janeiro que confiaba en ganar la presidencia el domingo, citando la frustración de los votantes con su principal rival.

Bolsonaro dijo que apuesta por "un voto de protesta de personas que, de otro modo, votarían por otro candidato pero se oponen a Lula". "Espero que sea suficiente para asegurar la victoria en la primera vuelta".

Thaise Lima, una abogada de 41 años que se dirigía a votar en São Paulo, afirmó que su principal objetivo era sacar del poder al Partido de los Trabajadores de Lula.

"No creo que Flavio sea el mejor candidato, pero quizá decida votar por él", dijo, y añadió que le hubiera gustado que el psiquiatra y escritor Augusto Cury fuera un candidato más viable.

INTERFERENCIA EXTERNA

Por otro lado, los aliados de Lula han advertido que el Gobierno de Trump podría negarse a reconocer los resultados si el líder de izquierda gana, señalando un intento frustrado de enviar funcionarios estadounidenses a Brasil.

"Lo que está en juego es el futuro de Brasil", dijo Lula tras votar en Sao Bernardo do Campo, en el estado de Sao Paulo.

Trump no ha respaldado formalmente a ningún candidato, aunque recibió al senador Flávio Bolsonaro en la Casa Blanca y lo elogió públicamente.

"Confiamos en nuestro presidente Lula, que luchará por la soberanía nacional", afirmó Pedro Palacio, de 45 años, que votaba en Brasilia junto a su esposa, Andreia, y sus dos hijos y dos perros, todos ellos ataviados con prendas en apoyo al presidente.

Hasta la tarde del domingo, la elección transcurrió con normalidad, según declaró en rueda de prensa Kassio Nunes Marques, titular del tribunal electoral de Brasil.

"Los equipos que monitorean los riesgos internacionales no han identificado riesgo alguno", afirmó.

Reuters informó el miércoles que funcionarios de inteligencia brasileños informaron a una delegación francesa y alemana sobre una supuesta interferencia de Estados Unidos y Rusia antes de las elecciones. Estados Unidos ha rechazado las acusaciones de interferencia en los asuntos de Brasil.

A pesar de la disminución de la desigualdad y el desempleo, Lula ha tenido dificultades para ganarse a los votantes que se enfrentan al aumento del costo de la vida, a las elevadas deudas de los hogares y la creciente actividad de las bandas criminales.

Bolsonaro ha intentado sacar provecho de la preocupación por el costo de la vida, mientras que Lula ha tomado medidas para prohibir las apuestas en línea, a las que se culpa de alimentar la deuda y, a medida que la contienda se estrechaba, amplió las ayudas sociales y anunció la condonación de deudas para las familias.

El aumento del gasto y una deuda pública superior al 82% del PIB han avivado preocupaciones fiscales que el próximo presidente de Brasil podría tener que abordar. El Gobierno redujo sus previsiones de crecimiento económico para este año y el próximo a apenas un 2,0% y un 2,3%, respectivamente.

"He votado para que Brasil vuelva a crecer", afirmó Marciano de Souza e Silva, un funcionario de 52 años de Brasilia y antiguo votante de Lula que se ha desplazado hacia la derecha, votando a Jair Bolsonaro en 2018 y 2022 y a su hijo el domingo.

"El mejor programa social es aquel que anima a la gente a crear empresas, a generar riqueza real", afirmó.

Más allá del debate sobre políticas públicas, un escándalo que rodea al ahora desaparecido Banco Master ha salpicado a gran parte de la clase política brasileña y reavivando la indignación pública por la corrupción.

Daniel Vorcaro, el antiguo director del banco, fue arrestado a principios de este año por un presunto fraude multimillonario. La investigación ha indagado sobre los vínculos de Vorcaro con figuras que van desde el magistrado de la corte suprema Alexandre de Moraes hasta el propio Flávio Bolsonaro, quien está siendo investigado por blanqueo de dinero relacionado con el caso.

El senador ha negado haber cometido irregularidades, aunque confirmó haber recibido millones de dólares de Vorcaro para financiar una película sobre su padre.

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