Presidente de España acusa a Rusia e Israel de difundir desinformación en crisis de Ceuta
lunes, 31 de agosto de 2026
Más de 72.000 migrantes cruzaron de forma irregular desde Marruecos al pequeño enclave español entre el 30 y el 31 de julio
Reuters
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El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, dijo el lunes que había indicios de que Rusia e Israel habían difundido desinformación sobre la política migratoria de España que desencadenó la oleada de migrantes hacia Ceuta el mes pasado, pero que no había pruebas de la implicación de Marruecos.
Más de 72.000 migrantes cruzaron de forma irregular desde Marruecos al pequeño enclave español entre el 30 y el 31 de julio, en una oleada sin precedentes en una de las dos únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África, lo que provocó alarma en todo el bloque. Al menos 100 personas murieron en el intento, según las autoridades locales de Ceuta.
Los partidos de la oposición española y algunas organizaciones de derechos humanos han acusado a Rabat de permitir deliberadamente el asalto masivo, una acusación que Marruecos ha negado.
"Cuando se habla y se especula sobre la participación o no de las autoridades marroquíes, (...) yo niego la mayor precisamente porque no tengo esa información", dijo Sánchez a la emisora de radio SER.
Vídeos difundidos en Instagram, TikTok y otras redes sociales propagaron afirmaciones engañosas según las cuales los migrantes que llegaran a Ceuta por mar podrían quedarse en España, lo que animó a miles de personas a intentar la travesía, según han señalado las autoridades españolas.
Sánchez dijo que las investigaciones del Servicio Europeo de Acción Exterior (Seae) habían indicado que redes rusas e israelíes habían estado detrás de la difusión de desinformación en colaboración con redes de extrema derecha.
Afirmó que estaba claro que ambos países habían aprovechado la crisis para criticar a Madrid debido a su descontento con su postura sobre las guerras en Ucrania y Gaza, pero no dio más detalles sobre las pruebas de que disponía respecto a su implicación.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, la Embajada de Rusia en España y el Seae no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios de Reuters.
Unos 5.000 migrantes, algunos de ellos solicitantes de asilo, permanecen en Ceuta desde la avalancha fronteriza, lo que ha desencadenado protestas casi diarias de los vecinos contra la gestión de la crisis por parte del Gobierno español y ataques esporádicos contra un campamento improvisado de migrantes en la playa de El Trampolín, según informes policiales.