El presidente Lula da Silva presenta programa de alivio de deuda antes de elecciones
sábado, 2 de mayo de 2026
El programa, que comenzará el lunes, ofrecerá tasas de interés más bajas y descuentos que oscilan entre 30% y 90% sobre el monto total de la deuda
Reuters
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció el jueves un programa para renegociar la deuda de los hogares brasileños, su última medida para impulsar el consumo con el objetivo de reforzar su popularidad de cara a las elecciones brasileñas de octubre.
“Los trabajadores podrán renegociar las deudas de tarjetas de crédito, cuentas de sobregiro, crédito rotatorio, préstamos personales” y préstamos estudiantiles conocidos como FIES, dijo Lula en un discurso televisado antes del feriado del Día del Trabajo del 1 de mayo.
El programa, que comenzará el lunes, ofrecerá tasas de interés más bajas y descuentos que oscilan entre 30% y 90% sobre el monto total de la deuda, explicó. Los brasileños que participen en el programa podrán retirar hasta 20% de su saldo del Fondo de Indemnización por Despido (FGTS), agregó Lula.
El llamado Novo Desenrola Brasil sigue el modelo del programa Desenrola lanzado en 2023, que ayudó a más de 15 millones de brasileños y reestructuró US$10.700 millones en deuda, según el Ministerio de Hacienda.
La puesta en marcha del programa se produce en un momento en que la deuda de los hogares, que en febrero alcanzó un récord de 49,9% de los ingresos anuales de los brasileños, se ha convertido en un tema clave de la campaña de Lula, quien ha tenido dificultades para contrarrestar los avances del senador Flavio Bolsonaro en las encuestas de opinión.
Los brasileños que opten por acogerse al programa de refinanciación "tendrán bloqueado el acceso a todas las plataformas de apuestas en línea durante un año", declaró Lula. Esta medida forma parte de un esfuerzo más amplio para proteger los ahorros de los brasileños y abordar el creciente endeudamiento de los hogares, que Lula atribuye en parte a las apuestas en línea.
Lula concluyó su discurso comentando el reto que supone intentar mejorar la vida de los brasileños, afirmando que la clase alta, los multimillonarios, la élite "solo piensan en mantener sus privilegios a costa del pueblo".
“Si hubiera dependido del poder establecido, la esclavitud nunca se habría abolido en Brasil”, afirmó.