Primer ministro griego dice que busca cambiar políticas de rescate, no las metas

Reuters

Antonis Samaras, en su primer discurso donde delineó las prioridades de su Gobierno, señaló que exigirá cambios en las metas generales incluidas en el plan de rescate, pero espera renegociar algunas medidas que impiden al país alcanzar esos objetivos

Antes de un voto de confianza previsto para el domingo, Samaras prometió revertir la recesión que golpea a la economía, avanzar con los planes de privatización y también con las muy necesarias reformas, con miras a hacer el país más favorable a la inversión.

"No queremos cambiar las metas. Lo que queremos cambiar es aquello que nos dificulta alcanzar esas metas. Queremos combatir la recesión", dijo.

Samaras, que debió someterse a una cirugía en un ojo poco después de ser designado primer ministro, admitió que Grecia había incumplido algunas metas incluidas en el programa de rescate, pero prometió hacer todo lo necesario para que el país se mantenga dentro del euro.

En lo que pareció ser una crítica velada a sus socios europeos que advierten abiertamente que el país corre el riesgo de salir del euro si no cumple sus promesas, Samaras dijo que era difícil avanzar con las privatizaciones mientras autoridades extranjeras discuten públicamente ese escenario.

Un importante funcionario de la zona euro dijo el viernes que no habrá más desembolso de dinero para Grecia hasta que los ministros del bloque monetario determinen que se han cumplido las condiciones vinculadas al programa de rescate .

La recesión de Grecia, ahora en su quinto año, debe ser mitigada si el país aspira a cumplir sus metas, sostuvo, tras señalar que las medidas de austeridad que provocaron un alza del desempleo a máximos históricos deben ser eliminadas.

"Con esta recesión descontrolada, las necesidades de financiamiento del programa están creciendo. Queremos que esto termine y comenzar a salir de este callejón sin salida", afirmó.

"Este es el tema de nuestra renegociación", agregó.

El gobierno de Samaras, de perfil conservador, ha tenido un comienzo agitado. Su primer ministro de Finanzas renunció por problemas de salud y el propio primer ministro no logró viajar a una cumbre de la Unión Europea debido a la cirugía que se le practicó en un ojo.