Comercio

¿Qué sigue en la saga del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur?

Bloomberg

La UE y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) firmarán dos acuerdos en lugar de uno: el acuerdo Comercial Interino y el acuerdo de Asociación UE-Mercosur

Reuters

Funcionarios de alto rango de la Unión Europea viajarán el sábado a Paraguay para firmar un acuerdo de libre comercio con el bloque sudamericano Mercosur, allanando el camino para el mayor pacto comercial de la historia del bloque europeo tras 25 años de negociaciones.

Pero la firma no marcará el final de esta larga saga.

¿Qué incluye el acuerdo?

El acuerdo comercial reducirá drásticamente los aranceles con el objetivo de ampliar el comercio de bienes, que se divide a partes iguales y que en 2024 alcanzó un valor de US$129.010 millones. Ha sido muy controvertido dentro de la UE.

Sus defensores afirman que el acuerdo es esencial para contrarrestar las pérdidas comerciales derivadas de los aranceles estadounidenses y reducir la dependencia de China garantizando el acceso a minerales esenciales.

Los detractores, entre ellos algunos agricultores europeos y grupos ecologistas, protestan porque el acuerdo provocaría un aumento de las importaciones baratas de materias primas sudamericanas, sobre todo carne vacuna, y una mayor deforestación.

De hecho, la UE y los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) firmarán dos acuerdos en lugar de uno: el acuerdo Comercial Interino, que solo abarca el comercio, y el acuerdo de Asociación UE-Mercosur, que incluye la cooperación política y sectorial, además del comercio y la inversión.

Aprobación parlamentaria

En teoría, el acuerdo interino podría entrar en vigor tras la firma, pero las convenciones dictan que esto solo ocurrirá tras el consentimiento del Parlamento Europeo. Es posible que la votación final no tenga lugar hasta abril o mayo.

El resultado será probablemente ajustado. Aunque la mayoría de los Estados miembros de la UE respaldaron el acuerdo este mes, Austria, Francia, Hungría, Irlanda y Polonia votaron en contra, sobre todo por su preocupación por los agricultores. Bélgica se abstuvo. Los parlamentarios de estos países podrían votar en contra del acuerdo, al que también se opondrían la extrema derecha y la extrema izquierda.

Si la asamblea de la UE aprueba el acuerdo Comercial Interino, probablemente entrará en vigor unos meses después.

Pero el acuerdo de asociación más amplio requiere la ratificación de todos los miembros de la UE, lo que generalmente significa el visto bueno de los parlamentos nacionales y, en el caso de Bélgica, también de los parlamentos regionales. Esto llevará tiempo. El acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá, que se firmó en 2016 y entró en vigor provisionalmente en 2017, aún no ha sido ratificado por diez Estados miembros.

De aprobarse, la asociación sustituiría al acuerdo Comercial Interino.

Desafíos legales

Un grupo de 145 parlamentarios de la UE afirma que el Tribunal de Justicia de la UE debe pronunciarse sobre aspectos del acuerdo antes de que el Parlamento Europeo pueda aprobarlo. Esto podría retrasarlo hasta dos años y hasta acabar con él. La asamblea de la UE tiene previsto votar el 21 de enero si remite el acuerdo al Tribunal.

El grupo de parlamentarios se queja del "mecanismo de reequilibrio", que permitiría, por ejemplo, a los países del Mercosur exigir cambios en el acuerdo si las políticas de la UE repercuten en sus beneficios. El grupo afirma que esto limita la capacidad de la UE para establecer nuevas normas medioambientales o de salud pública. También argumenta que el acuerdo comercial no debería entrar en vigor antes de la ratificación completa por parte de todos los miembros de la UE.

El Parlamento podría optar por no dar su consentimiento hasta que el Tribunal se pronuncie, aunque la UE podría seguir aplicando el acuerdo de forma provisional.

Polonia ha dicho que presentará su propia denuncia si el Parlamento no lo hace, pero esto probablemente no retrasaría la aplicación. En octubre de 2017, Bélgica remitió el acuerdo de libre comercio entre la UE y Canadá al Tribunal de la UE, que emitió un dictamen 18 meses después. Sin embargo, el acuerdo ya había entrado en vigor de forma provisional en septiembre de 2017.

Aprobaciones del Mercosur

El acuerdo debe ser ratificado por los parlamentos de todos los miembros del Mercosur. Se espera que este sea un proceso mucho más fluido, dado que la mayoría de los Gobiernos actuales cuentan con mayorías factibles o pueden contar con el apoyo suficiente. Las actuales vacaciones de verano boreal significan que el debate y las votaciones solo tendrán lugar cuando se reanuden las sesiones parlamentarias a finales de febrero o principios de marzo.

Uruguay espera ser el primero en conseguir la aprobación parlamentaria, según declararon esta semana fuentes oficiales. También se espera que el Gobierno de izquierda de Brasil obtenga la autorización sin mayores obstáculos, dado que es consciente del impacto de las recientes subidas de aranceles de Estados Unidos.

Sin embargo, hay signos de frustración en el bloque por la lentitud del acuerdo y sus condiciones. "No estamos satisfechos con el acuerdo", dijo el jueves el ministro de Relaciones Exteriores de Paraguay, Rubén Ramírez. "Hay limitantes, hay condicionalidades".

Bolivia no forma parte del acuerdo, pero está a punto de convertirse en miembro de pleno derecho del Mercosur y su presidente asistirá a la firma. La adhesión al acuerdo no sería fácil para Bolivia, sobre todo teniendo en cuenta su creciente deforestación, resultado en parte de la expansión agrícola incentivada por el Gobierno.

El acuerdo incluye compromisos para luchar contra el cambio climático, entre ellos la reducción de la deforestación.

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