Rajoy: “Si no hubiésemos hecho los deberes, nos habrían intervenido”

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El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ha comparecido ante los medios para mostrar su “satisfacción” por el acuerdo “entre el Eurogrupo y el Gobierno de España”, que supone un paso más en el “plan global de saneamiento de la economía española”. Y ha descartado presiones de sus socios europeos: “El que ha presionado he sido yo”.

 

Rajoy ha dejado claro desde el inicio de su corta declaración, de escasos 10 minutos, que el acuerdo alcanzado ayer por el Eurogrupo supone una victoria de Europa y del euro: "Ayer ganó la credibilidad del proyecto europeo y el futuro del euro", así como la "solidez de nuestro sistema financiero".

Pero el presidente, consciente en todo momento de la situación de la economía española, también ha aludido en varias ocasiones al diagnóstico realizado en su discurso de investidura: "La situación económica española era muy delicada y no era posible hacer milagros a corto plazo". En aquel discurso aludió ya a las herramientas que debía poner en marcha el Gobierno que constituyó días después: La "necesidad" de sanear el sector financiero y de aplicar reformas estructurales para recuperar la "credibilidad" de la economía.

Tras cinco meses al frente del Ejecutivo, Rajoy ha explicado que la decisión tomada ayer "entre el Eurogrupo y el Gobierno de España" forma parte de un "plan global de saneamiento de la economía española" y supone "un paso decisivo en la recuperación" de la economía. Y ha advertido: "Si el Gobierno no hubiera hecho antes los deberes, ayer se habría producido la intervención del Reino de España".

El presidente del Gobierno ha mostrado, por tanto, su "satisfacción" por el acuerdo alcanzado, que muestra, en su opinión, que "el euro es un proyecto irreversible". En este sentido, ha subrayado que ha sido posible gracias a la "cooperación europea".

Sobre la "línea de crédito" aprobada por el Eurogrupo y cifrada en un máximo de 100.000 millones de euros, Rajoy ha desvelado que se trató de una petición de su Gobierno "que ha sido aceptada". Asimismo, ha afirmado que esta ayuda supondrá un alivio de la presión de los mercados a España y "no afecta en absoluto al déficit público; no hay condicionalidad alguna". En todo momento ha hecho referencia a la expresión "línea de crédito" y, preguntado por si se trata de un rescate, el presidente ha sido tajante: "No voy a entrar en debates nominalistas".

Rajoy no ha entrado tampoco a valorar la cifra exacta de la ayuda. Al igual que De Guindos ayer, se ha remitido a los informes de las auditorías independientes para concretar la cuantía que el Gobierno solicitará a la Unión Europea.

"El que ha presionado he sido yo"

Ya en el turno de preguntas, Mariano Rajoy ha sido cuestionado sobre si el Gobierno que preside ha recibido presiones de Europa para solicitar la ayuda a la banca. En un tono natural, ha explicado: "No sé si debo decir esto, pero el que ha presionado he sido yo porque yo quería una línea de crédito que solucionase este problema".

Rajoy no ha dejado pasar la ocasión para reiterar que la ayuda a la banca llega tarde, en una clara alusión al anterior Gobierno socialista: "Esto había que haberlo hecho antes. ¿Por qué no se hizo antes? Ya me gustaría a mí saberlo…".

No obstante, fortalecido por la decisión del Eurogrupo, que no supone condiciones a la política económica del Ejecutivo, Rajoy ha subrayado de nuevo que "el Gobierno sabe perfectamente adonde va" y "estas decisiones son imprescindibles" para la recuperación de la economía.