Rebaja del impuesto corporativo a 18% dejaría a Chile con una de las tasas más bajas de la Ocde
miércoles, 26 de marzo de 2025


Un análisis del Colegio de Contadores advierte que el efecto positivo en crecimiento no logra compensar la millonaria caída en ingresos públicos de la propuesta de Matthei
Diario Financiero - Santiago
Los impuestos no han salido de la agenda pública, sobre todo los tributos que gravan las utilidades corporativas.
Por una parte, el Gobierno está preparando el ingreso al Congreso de una reforma al impuesto a la renta, a través de distintos proyectos de ley con el foco, entre otros tópicos, de reducir la tasa de Primera Categoría desde el actual 27% a un 24%, o incluso menos. Los esfuerzos del ministro de Hacienda, Mario Marcel, por acordar con la oposición alzas de impuestos para compensar la menor recaudación tuvieron un fuerte revés este martes, luego de que Chile Vamos le notificara que no están disponibles para aumentos de gravámenes.
Por otra parte, en la carrera presidencial el tema impuestos comienza a ganar terreno. La carta de la UDI, RN y Evópoli, Evelyn Matthei, ha señalado que buscará reducir la tasa corporativa desde el 27% actual a un 18% al cabo de una década, además de crear un mecanismo de invariabilidad tributaria tanto para inversionistas locales como extranjeros.
“Requerirá de un complejo diseño de rebajas, sujetas a crecimiento, de eficiencia en el gasto y en la recaudación”, dijo la exministra en un seminario donde compartió escenario con Marcel.
Un análisis elaborado por el Colegio de Contadores pone en perspectiva cómo quedaría Chile en términos de la tasa que grava las utilidades corporativas respecto al mundo desarrollado, así como los desafíos en materia de recaudación que derivan de una política como la que busca implementar Matthei.
Así, el reporte elaborado por el presidente de la comisión tributaria del colegio profesional, Juan Alberto Pizarro, parte enumerando la situación en la que se encuentra Chile hoy con su guarismo del 27%: el país está por sobre el promedio de 23,2% de los países integrantes de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (Ocde), situándose como el décimo con la tasa más alta.
Ahora, en cambio, en caso de llegar a un 18%, la tendencia sería la contraria, pasando a estar muy por debajo de la media (23%) y siendo el cuarto integrante de la Ocde con la tasa más baja para gravar las ganancias de las empresas.
"Con un 18% de tasa corporativa, pasaríamos a formar parte del selecto grupo de los cinco países con tasas corporativas más competitivas de la Ocde, junto a países como Irlanda y Lituania, lo que tendría una mejora significativa en el ranking de competitividad fiscal, donde hoy nos encontramos 36 de 38 países en impuesto corporativo", señala Pizarro.