Rubio asegura que su viaje al Vaticano fue planeado antes de tensiones entre Trump y el papa
martes, 5 de mayo de 2026
Iba con la misión de limpiar la imagen y reparar las relaciones tensas por los vaivenes de Trump con el papa y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni
Bloomberg
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, dijo que su próximo viaje a Roma y al Vaticano fue planeado antes de que el presidente Donald Trump entrara a chocar con el papa León XIV, caracterizando la visita como parte de la relación habitual con la Santa Sede.
Rubio tiene previsto reunirse con líderes italianos y del Vaticano durante una visita del 6 a 8 de mayo. La decisión de viajar allí, hecha pública el lunes, había provocado especulaciones de que Rubio, que es católico, iba con la misión de limpiar la imagen y reparar las relaciones tensas por los vaivenes de Trump con el papa y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
“Es un viaje que habíamos planeado con antelación, y obviamente surgieron algunos problemas”, dijo Rubio cuando se le preguntó si viajaba “para limar asperezas con el papa”.
“Y no, miren, hay mucho de qué hablar con el Vaticano”, añadió Rubio. “El viaje no está realmente vinculado a nada más que al hecho de que sería normal que nos relacionáramos con ellos”.
Rubio se dirige a Italia semanas después de que Trump calificara al papa de “débil en la lucha contra el crimen” tras las reiteradas críticas del pontífice a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán. El papa también ha cuestionado el argumento del gobierno de Trump de que Dios está del lado de EE.UU. en el conflicto con Teherán.
Posteriormente, Meloni declaró que los ataques de Trump contra el papa eran “inaceptables”. Trump respondió que estaba “conmocionado” por la postura de Meloni sobre la guerra con Irán y afirmó que le faltaba valentía.
Rubio afirmó que EE.UU. desea brindar más ayuda humanitaria a Cuba, que enfrenta un bloqueo casi total de combustible desde enero, además del prolongado embargo económico estadounidense contra la isla. Añadió que EE.UU. y el Vaticano comparten la preocupación por la persecución de las minorías religiosas.
“Por cierto, estamos dispuestos a brindar más ayuda humanitaria a Cuba y distribuirla a través de la iglesia”, dijo Rubio. “Pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo”.