Rusia prohibirá exportaciones de gasolina a partir abril por el aumento de precios
viernes, 27 de marzo de 2026
Desde principios de mes, los ataques con drones han paralizado dos importantes instalaciones rusas de procesamiento de petróleo
Bloomberg
Rusia planea prohibir las exportaciones de gasolina de los productores nacionales a partir del 1 de abril para satisfacer la demanda interna, ante el aumento vertiginoso de los precios mundiales del combustible en medio de la guerra en Irán.
El viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, ha ordenado al Ministerio de Energía que prepare un proyecto de ley que prohíba las exportaciones de gasolina a partir del próximo mes, según informó el gobierno en un comunicado.
En una reunión con productores de petróleo el viernes, Novak afirmó que “la turbulencia en el mercado mundial del crudo y los productos derivados del petróleo, impulsada por la crisis de Oriente Medio, ha generado una importante volatilidad en los precios”, según el comunicado. Esta volatilidad se produce en un contexto de alta demanda mundial de productos petrolíferos rusos, añadió el comunicado.
Según datos recopilados por Bloomberg, las exportaciones rusas de gasolina suelen rondar los 100.000 barriles diarios. Esto representa solo una fracción del volumen de comercio mundial de este producto.
Sin embargo, el mercado petrolero ya se encuentra en tensión ante la inminente continuación de la guerra con Irán. El estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para las exportaciones de energía de los países del Golfo, permanece prácticamente cerrado desde finales de febrero, lo que ha provocado una escasez de suministro a nivel mundial. Cualquier restricción adicional en el comercio mundial de combustibles no hará sino agravar las dificultades para los países importadores de petróleo.
Al mismo tiempo, Ucrania ha estado atacando sin descanso la infraestructura petrolera rusa, incluidas las refinerías, interrumpiendo la capacidad de Rusia para producir y vender petróleo.
Desde principios de mes, los ataques con drones han paralizado dos instalaciones rusas de procesamiento de petróleo: la planta Saratov de Rosneft Pjsc en la región del Volga y la refinería Kirishi de Surgutneftegas Pjsc cerca de la costa báltica. Según estimaciones de Bloomberg, estas instalaciones representan algo menos de 10 % de la producción total de las refinerías del país.
En los últimos años, Rusia ha suspendido las exportaciones de gasolina antes de periodos de alta demanda como la primavera y el otoño, cuando la actividad agrícola alcanza su punto álgido. La prohibición de exportación más reciente para los productores de gasolina se levantó recién en febrero.