Moda

Santa Eulalia, la mítica boutique de Barcelona, celebra 100 años de su primer desfile

Imagen de archivo de uno de los primeros desfiles de Santa Eulalia.
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Consagrada a la moda, la mítica boutique de Barcelona Santa Eulalia celebra el centenario de su primer desfile. Para rendir homenaje a este "atrevimiento" han creado el perfume Heritas

Expansión - Madrid

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En Santa Eulalia este año se respira un ambiente festivo. Una joie de vivre que se ha percibido especialmente con el comienzo de curso. Y no es para menos porque esta mítica boutique de Barcelona tiene mucho que celebrar: este 2026 se cumplen 100 años de su primer desfile de moda. Hoy este dato puede resultar baladí, pero lo cierto es que allá por 1926 el espacio de la Boquería hacía historia.

Entonces podía ser habitual que en algunas ciudades europeas los diseñadores mostrasen sus colecciones a través de esta fórmula, pero en España aún no se había experimentado nada igual. Por eso, esta efeméride requería una celebración que pusiera en valor este atrevimiento de Josep Taberner.

Modelo luciendo un conjunto de Alta costura, formado por una cazadora poncho y una falda en lana doble de color beis (años 80).

De modo que, en septiembre, la casa organizó una fiesta en La Paloma, una icónica sala de fiestas del Raval, la más antigua de Europa (data de 1904), donde, además, presentó su último perfume, Heritas, en honor a aquel hito. "Queríamos rendir homenaje al esfuerzo que en su día hizo mi abuelo, el riesgo, la osadía. Pensemos que desfiles en aquellos años ocurrieron en París, que es donde nacieron. Y entonces tener la valentía de traer esa fórmula totalmente novedosa, de enseñar las colecciones de la temporada a través de lo que se llamaban en aquella época maniquíes vivientes, fue una apuesta en todos los sentidos. Fuimos pioneros en Barcelona en esa nueva manera de expresar la moda y, por lo tanto, hemos querido celebrarlo 100 años después a través de una nota olfativa", explica a Fuera de Serie Luis Sans, actual director de Santa Eulalia y cuarta generación al frente de esta empresa familiar que ahora tiene su sede en el Paseo de Gracia.

Fachada de la tienda del Pla de la Boqueria (1933), donde tuvo lugar el primer desfile.

Fueron las dependientas de la tienda quienes empezaron a informar a sus clientes de la presentación de la nueva colección con modelos. "Pensemos que en aquellos años el cine era mudo. Entonces, había muy pocos entretenimientos, no es como ahora. La gente se apuntó y vino con amigas, con hijos, con hermanas. Fue tal el éxito que se colapsó. Esto nos llevó a que los desfiles sucesivos fueran con estricta invitación personal", señala Sans.

Boceto de un vestido de las colecciones otoño- invierno (1972-1974).

El diseñador de las colecciones de moda de Santa Eulalia entró en la casa como un aprendiz. "Era hijo de unos amigos de mi abuelo, de una familia textil catalana. Y resulta que demostró ser un creador de primer orden. Después se acabó casando con la hermana de mi abuelo y fueron cuñados. De hecho, diseñó una cosa audaz que fue la primera falda pantalón que se presentó en Barcelona. Entonces, de ninguna manera las señoras se ponían pantalones, era una cosa de hombre".

Una boutique pionera

En aquellos años, Barcelona, por su tradición textil y por estar más próxima a Francia, era el faro de la moda en España. ¿Por qué no lanzar una colección para conmemorar el centenario? "En aquel momento, mi abuelo fue osado en esa primera colección de Alta Costura. A finales de los 60 pasamos al prêt à porter porque muchas señoras ya no querían esperar a que se confeccionara la prenda, querían probarse una cosa en su talla, arreglárselo y salir, lo que es ahora totalmente habitual. En ese momento también fue una revolución en la manera de comprar moda. Y a finales de los 90, ya vi que una creación local tenía cada vez menos importancia en un mundo cada vez más globalizado", explica Sans.

Modelo con chaqueta de lana (1954).

Todas las grandes marcas empezaron a abrir tiendas en muchas ciudades, también en Barcelona. "Veías que a la gente joven le gustaba vestir un poco más atrevido, ya no quería un diseño de aquí. Quería vestir con las tendencias de los diseñadores del momento, como Armani, Saint Laurent o Versace. Y nosotros no podíamos quedarnos atrás. Yo creo que el secreto de durar 183 años es adaptarse a los tiempos y leer en cada momento de qué estamos hablando. Ahora un diseñador local haciendo una colección local no tiene interés. O te haces grande o desapareces, pero no te puedes quedar en el terreno de nadie".

Sans decidió, muy a su pesar, apostar por las grandes firmas internacionales. "Hoy en día estamos vivos y en la buena forma por esa apuesta, por ese cambio de rumbo". A pesar de todo, a Luis se le pasó la cabeza la posibilidad de hacer un desfile vintage, porque Santa Eulalia cuenta con un archivo histórico que reúne casi 200 vestidos. "Si tuviera que criticar un poco el estilo del catalán te diría que deberíamos atrevernos más, animarnos más. Vivamos también la vida, demos el punto de exuberancia, de alegría, de color, de atrevimiento. Nuestras colecciones tenían ese punto, el color favorito de mi tío abuelo, que era el diseñador Pedro Formosa, era el azul Klein".

Heritas, el perfume de aniversario

Santa Eulalia suma con Heritas 12 fragancias en su colección. "El perfume es evocador. La gente recuerda más lo que ha olido que lo que ha visto", apunta Sans.

Luis Sans sostiene el perfume Heritas.

Así que qué mejor que lanzar uno para conmemorar su primer desfile. Chris Maurice firma Heritas, tributo a la elegancia de hace 100 años, pero con acordes modernos y que combina la vainilla, el sándalo y benjuí. Precio: 180 euros/75 ml.

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