Sarkozy corteja a derecha francesa con promesa sobre inmigración

Reuters

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, realizó un giro hacia la derecha en su campaña por la reelección el sábado al prometer reducir el número de inmigrantes y llamando a marcar claramente la carne “halal” en un intento por alejar a los votantes del Frente Nacional.

Dirigiéndose a miles de partidarios que agitaban banderillas en un mitin en Burdeos, Sarkozy prometió defender los valores seculares en Francia, que tiene a la mayor minoría musulmana de Europa, y enviar un duro mensaje sobre ley y orden si gana un nuevo mandato de cinco años en elecciones de dos rondas en abril y mayo.

Pese a repuntar en los sondeos desde que lanzó su campaña el mes pasado, Sarkozy es superado por su rival socialista, François Hollande.

"Debemos reducir el número de arribos a nuestro territorio", declaró el mandatario, quien prometió poner fin al derecho automático a que los inmigrantes puedan traer a sus familias.

"No son bienvenidos en Francia si sólo vienen para recibir beneficios. Todos los piensan: es el momento de que los republicanos lo digan", expresó.

La candidata del Frente Nacional , Marine Le Pen, tercera en los sondeos con un 20 por ciento de las preferencias, provocó un escándalo el mes pasado al afirmar que casi toda la carne en París es halal, en que el animal es muerto mediante degollamiento y se deja desangrar hasta quedar sin nada de sangre, de acuerdo a las normas islámicas.

La asociación de la industria de la carne local, Interbev, negó esto.

Sarkozy pareció cortejar a los partidarios de Le Pen al replicar comentarios de su ministro del Interior de línea dura, Claude Gueant, rechazando el "multiculturalismo" y sugiriendo que los casinos de las escuelas no deberían servir carne halal.

"Reconozcamos el derecho de todos a saber lo que están comiendo, sea o no halal. Me gustaría ver, por lo tanto, el etiquetamiento de la comida según su método de procesamiento", manifestó Sarkozy.

Aunque los sondeos muestran que Hollande ganaría un balotaje contra Sarkozy el 6 de mayo por más de 12 puntos porcentuales, la pregunta de dónde irá el respaldo a Le Pen en la segunda ronda podría ser decisiva si esa brecha se reduce.

En una reunión en Dijon, Hollande se presentó a sí mismo como un defensor de la tradición secular republicana de Francia y prometió gobernar en el interés de la nación si fuera elegido, libre de las influencias tanto de su propio partido como de las acaudaladas elites de Francia.

"El próximo presidente será independiente de su propio partido. Soy un socialista y seguiré siéndolo, pero no actuaré sólo como el presidente de mi partido", agregó.

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