Stiglitz: “El rescate financiero a España no funcionará”

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El Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz cree que el rescate financiero a España no funcionará. Según argumenta el Nobel, si los bancos son los principales compradores de deuda soberana, el Gobierno podría verse obligado a pedir ayuda a los mismos bancos a los que ahora inyecta dinero para sanearlos con los fondos de rescate europeos.

“Si el Gobierno español rescata a los bancos y la banca rescata al Gobierno, el sistema se convierte en una economía vudú. No está funcionando y no funcionará”, señaló con rotundidad el economista en una entrevista realizada el viernes por Reuters, un día antes que el Eurogrupo hiciera efectivo el rescate a la banca española por un montante de hasta 100.000 millones de euros.Stiglitz es de la opinión de que la prioridad de Bruselas debería ser la de crear una autoridad bancaria común para toda la zona euro. Si no, no se podrán impulsar políticas que impulsen de nuevo el crecimiento económico, asegura el economista, que fue asesor económico del Gobierno de Bill Clinton, y conocido por sus críticas a las medidas de austeridad impulsadas por Angela Merkel.El rescate podría engordar en un 10% la deuda pública, lo que podría complicar al Gobierno colocar bonos a un precio razonable en los mercados financieros y como consecuencia, podría verse obligado a pedir ayuda a las mismas entidades financieras a las que ahora está ayudando, una situación en la que el país, además, está sometido a las duras condiciones de ajuste del déficit impuestas por el pacto fiscal.De esta manera, el rescate bancario supondrá “abrir cortafuegos al mismo tiempo que estás alimentando el fuego con queroseno”, en palabras de Stiglitz. “Lo que hay que hacer es encarar el problema subyacente, esto es, promover el crecimiento”, afirma.El Nobel propone impulsar las reformas que aseguren la unión fiscal, reforzar la moneda única y apoyar a Alemania, que, siendo como es el país más rico de la Unión, tendrá que hacerse cargo de los altos costes de la deuda común y proveer a los socios de recursos para invertir en gasto público. “Sin embargo, Alemania sigue insistiendo en reformar la disciplina fiscal, lo que es un grave error de diagnóstico”, sostiene.”Los eurobonos”, añade, “no son más que una herramienta institucional que podría funcionar, pero hay otras más eficaces: un Tesoro común”. Tarde o temprano, afirma, Alemania va a tener que hacer frente al problema: “¿Quieren hacerse cargo del precio que supone disolver el euro, o quieren mantenerlo vivo?”, se pregunta el Nobel, que cree que la primera opción resultaría mucho menos ventajosa para el país.