Globoeconomía

Sube de nuevo el salario mínimo en Venezuela, pero aún no es suficiente

María Alejandra López Plazas

Se trata del tercer aumento salarial en lo que va corrido del año,  lo que responde, de acuerdo con el profesor de la Universidad del Rosario, Gonzalo Palau, a una medida con la que el gobierno venezolano espera  contrarrestar la inflación desbordada que afronta el país, que según proyecciones del Fondo Monetario Internacional será de 720% al cierre de este año. 

“Claramente los salarios deben ser reajustados  porque, de lo contrario, la capacidad de compra de la población se puede ver  reducida al mínimo. Es una consecuencia de un mal gravísimo que tiene la economía venezolana,  donde  el reajuste de los precios está totalmente fuera de control”, explicó Palau a este diario.

Esto se ha visto reflejado en el altísimo precio de la canasta básica familiar, que ronda los US$36.510. La cobertura del salario mínimo sobre los gastos básicos de los ciudadanos, aun con el aumento, sólo corresponde a 6,1%.

Aunque se trata de uno de los  más altos entre  países latinoamericanos como  México, Chile, Perú, Uruguay, Brasil, Ecuador y  Colombia, su poder adquisitivo frente a los productos básicos deja mucho que desear.

Por ejemplo, entre estos países frente a la canasta básica, la mejor cobertura la tiene Brasil, con aproximadamente el 220%, gracias a una remuneración de US$276, frente a unos costos básicos por US$125,7.

En Colombia  el salario mínimo está en $689.455 (cerca de US$236) que alcanza solamente para el 58% de una canasta básica que está en $1,3 millones aproximadamente.

Otra de las amenazas a las que se enfrentan los venezolanos con este tipo de medidas, que se espera que se repitan antes de terminar el año, es una reducción en la oferta de empleo.

Para Palau esto se debe a que este tipo de incrementos significan también un alza en los costos de producción para las empresas. “Esta es una discusión permanente en teoría económica, pero creo que aquí debe prevalecer el poder adquisitivo de las personas, concluye el experto.