Telefónica prevé reducir su dividendo para finales de este año y sufre en Bolsa de España
viernes, 31 de octubre de 2025
El objetivo de rentabilidad por dividendo de Telefónica se reducirá de 6,6% estimado para 2025 y 2026 a alrededor de 4,8% para este año
Expansión - Madrid
Las acciones de Telefónica reaccionan ante esta posibilidad con un recorte de 2,55%, el tercer peor valor del Ibex en la sesión, solo por detrás de Indra y Acerinox.
Según el plan previsto por la operadora, el objetivo de rentabilidad por dividendo de Telefónica se reducirá de 6,6% estimado para 2025 y 2026 a alrededor de 4,8% para este año y alrededor de 5,2% para el próximo, que es la media estimada para el sector según los cálculos internos de la empresa, según las fuentes.
El plan se ha discutido con los principales accionistas, según señala la agencia. Fuentes de la operadora declinaron realizar comentarios sobre estos planes.
El sí de la Caixa
Los principales accionistas de Telefónica son el Estado español a través del holding estatal Sepi, que tiene 10%, así como Criteria Caixa y la teleco saudí STC, que rozan 10% cada una. También está presente el BBVA, un accionista histórico y con presencia en el consejo, pero que tiene su participación calificada como financiera, por lo que puede reducirla en cualquier momento. Si la decisión está tomada es porque sobre todo los tres accionistas principales han consentido en aprobarla, algo que es especialmente relevante en el caso de CriteriaCaixa, que siempre ha justificado su presencia en el capital de diferentes compañías entre otras razones por la obtención de dividendos recurrentes con los que alimentar el presupuesto de su fundación y de la obra social.
El presupuesto de la Fundación La Caixa para 2025 se ha elevado a 655 millones de euros, el más alto de su historia. Y para alimentar ese presupuesto, la entidad catalana recibe, hasta ahora, de Telefónica unos 170 millones de euros anuales, es decir, una cantidad que equivale al 26% de su presupuesto anual. Además, en los planes de la entidad catalana está el incremento gradual del presupuesto de la fundación para alcanzar los 800 millones en 2030. Un recorte, aunque fuera temporal, del dividendo de Telefónica, dificultaría esta senda de aumento de gasto social.
Alta rentabilidad
Telefónica tiene una de las rentabilidades por dividendos más altas entre las operadoras de telecomunicaciones y de la Bolsa española. Y su nueva política tiene como objetivo alinearse con sus competidores, según informaron diversas fuentes a Bloomberg.
Una reducción del dividendo, por el que la compañía está pagando actualmente 0,30 euros por acción, con un desembolso total de unos 1.700 millones de euros anuales, liberaría recursos para fortalecer el balance, contar con más potencia de fuego financiera para inversiones y adquisiciones y serviría también para enviar una señal de compromiso con la disciplina financiera, añadieron las mismas fuentes.
La reducción de la retribución al accionista es una medida poco habitual para una compañía como Telefónica, que siempre ha tenido una enorme base de inversores minoristas españoles. Durante la presidencia de Juan Villalonga (entre 1996 y el año 2000), Telefónica decidió suprimir el dividendo, en pleno boom de las compañías de Internet, puesto que Villalonga consideraba a la operadora una firma más parecida a las compañías digitales que a las operadoras. Pero en cuanto llegó César Alierta a la presidencia, decidió recuperar el dividendo y fijar un pago muy generoso que finalmente tuvo que reducir durante la crisis económica a partir del 2012. Telefónica ha reducido su dividendo tres veces en las últimas tres décadas: un recorte del 28% en 1998, una suspensión de un año en 2012 y un recorte en 2020 del 25% (desde 0,40 a los actuales 0,30 euros por acción).
Ahorrar para comprar
Uno de los destinos del ahorro de caja que logrará Telefónica con esta medida será previsiblemente la posibilidad de ayudar a financiar adquisiciones de otras operadoras en los principales mercados en los que está presente para fortalecer su posición competitiva y su rentabilidad vía la obtención de sinergias. Así, los analistas consideran que los principales objetivos de potenciales adquisiciones se dan en España, Alemania y Reino Unido, país este último donde Telefónica solo controla el 50% del capital de Virgin Media O2 (VMO2).
En España el objetivo más obvio es la compra de Vodafone España, aunque también se podría manejar la compra del grupo rumano Digi, que le reforzaría mucho su presencia en España, le otorgaría el liderazgo del mercado rumano (19 millones de habitantes) y posiciones muy pequeñas en Italia, Portugal y Bélgica. En Alemania, el objetivo sería su rival 1&1 que le fortalecería en móvil y en fijo. En Reino Unido, la filial VMO2 está negociando la compra de Netomnia, un rival especializado en fibra óptica, que podría tener una valoración de unos 2.300 millones de euros.
Ampliación de capital
Para poder financiar estas adquisiciones, la operadora, en cualquier caso, debería también recurrir a otras fuentes de financiación, sobre todo si como ha señalado el presidente del grupo, Marc Murtra, pretende mantener una disciplina financiera "de hierro" y no disparar la deuda, ya que Telefónica sigue situándose entre las operadoras con más deuda relativa de Europa.
A finales del pasado julio la compañía confirmó el pago de un dividendo de 0,3 euros por título con cargo a los resultados de este ejercicio, una retribución que estaba previsto que se pagara, como todos los años, en dos tramos de 0,15 euros por acción, uno el próximo diciembre y el otro en junio de 2026. Si el recorte del dividendo se anuncia en el próximo Capital Markets Day de la operadora, que se celebrará el próximo 4 de noviembre, la compañía tendría la posibilidad de modificar ya la retribución prevista para diciembre de este año.