The Economist ve una ‘trumpificación’ en el mapa de los gobiernos de América Latina
sábado, 27 de junio de 2026
Son 11 los mandatarios en la región que hoy han replicado las promesas de orden, reducción de criminalidad e incluso controles migratorios del presidente Trump
Un análisis de The Economist devela cómo, desde que Trump llegó por segunda vez a la Casa Blanca, siete nuevos gobiernos de centro-derecha se han posicionado en países de América Latina y el Caribe, una tendencia que podría definirse como la ‘trumpificación’.
Estos gobiernos se suman a los ya establecidos en la región, dejando el mapa político más inclinado hacia la derecha, en un siete contra 11, donde la izquierda cada vez está perdiendo más presencia. Como sucedió en Colombia, con el giro de 180° que dio el país en las más recientes elecciones.
Pero, ¿realmente los nuevos gobiernos centroderechistas son un coletazo de la influencia del presidente de Estados Unidos? Analistas afirman que sí, pero de una forma indirecta, siendo el avance de la violencia y la inseguridad uno de los factores determinantes de la tendencia regional.
“Las políticas de seguridad de Donald Trump legitimaron un discurso centrado en el restablecimiento del orden, el control migratorio, el combate al crimen organizado y el fortalecimiento de la autoridad del Estado. Ese enfoque ha sido adoptado por diversos líderes de derecha en América Latina”, aseguró Víctor Muñoz, analista político y CEO de Guarumo.
Las políticas de orden de Trump hacen sentido para los ciudadanos latinoamericanos, teniendo en cuenta que la región concentra casi 33% de los homicidios a nivel mundial, representando solo 8% de la población.
Por ello, el fortalecimiento de gobiernos que persiguen el orden no responde solo a una alineación con las políticas de uno de los hombres más influyentes del mundo, sino a factores internos, entre ellos, como explicó Muñoz, “el aumento de la criminalidad, la crisis económica, la migración irregular, la pérdida de confianza en las instituciones y el desgaste de los gobiernos”.
En este contexto, Trump se ha convertido en un referente político, “más que la causa del fenómeno. La demanda por mayor seguridad ya existía y muchos candidatos la capitalizaron electoralmente”, apuntó Muñoz.
A pesar de que el efecto Trump no corresponda solo a una alineación política, la relación con Washington sí se vuelve estratégica para los gobiernos y las campañas, pues el espaldarazo del mandatario estadounidense a un gobierno significa mayores facilidades en el comercio, la inversión, la cooperación en seguridad, inteligencia, migración y el acceso a financiamiento internacional, explicó el analista.
Mapa político
Son 11 los mandatarios en América Latina que hoy han replicado, con algunas variaciones naturales, las promesas de orden, reducción de la criminalidad e incluso mayores controles migratorios, donde Trump lleva tiempo siendo referente.
Así, en el mapa político, la derecha lidera con los gobiernos de El Salvador, con Nayib Bukele; República Dominicana, con Luis Abinader; Costa Rica, con Laura Fernández; Honduras, con Nasry Asfura; Panamá, con José Raúl Mulino; Ecuador, con Daniel Noboa; Colombia, con Abelardo De La Espriella; Perú, con Keiko Fujimori; Bolivia, con Rodrigo Paz; Chile, con José Antonio Kast y Argentina, con Javier Milei.
Al otro lado de la balanza están los gobiernos de México, Guatemala, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Brasil y Uruguay.