Theresa May apuesta por apoyo de Corbyn a su plan para el Brexit

El principal objetivo de Corbyn es forzar una elección general que dé a su partido la oportunidad de asumir el gobierno.

Bloomberg

Theresa May se tambaleaba todavía por la renuncia a última hora de David Davis, el ministro a cargo de las negociaciones para el Brexit, cuando en una apuesta desesperada envió a su jefe de gabinete a buscar ayuda en filas enemigas.

Era el 9 de julio y Davis había renunciado en protesta contra los planes de May para el Brexit. David Lidington invitó a cientos de políticos laboristas a una sala privada al interior del Parlamento, donde trató de convencerlos del plan de May para dejar la Unión Europea. Pero su intento no fue exitoso.

A pesar de las dificultades que tuvo Lidington, el equipo de May no se da por vencido. Sin una mayoría automática en la Cámara de los Comunes, y ante la revuelta de 80 diputados probrexit, algunos de los funcionarios de May aún creen que su mejor opción para lograr que su acuerdo para el Brexit sea ratificado por el Parlamento es convencer al Partido Laborista de que lo respalde.

Pero eso no será fácil; y si May no logra que la Cámara de los Comunes apruebe su plan, Reino Unido quedará camino a dejar la UE sin un acuerdo.

“Compromiso”
“Va a tener que ofrecer un mayor compromiso. Si lo hace, puede que May descubra que el Partido Laborista estará dispuesto a apoyar un brexit menos radical”, dijo el diputado laborista Wes Streeting, quien acudió a la reunión convocada por Lidington. “Va a tener que negociar de manera constructiva y seria con la oposición”.

Este artículo está basado en entrevistas con altos funcionarios y miembros del Parlamento, tanto conservadores como laboristas. Muchos pidieron mantener su anonimato, por tratarse de un tema sensible.

La estrategia de May de apelar a sus rivales políticos supone un problema mayor: la directiva del laborismo, comandada por el reconocido euroescéptico Jeremy Corbyn, preferiría sacarla del poder en lugar de ayudarla.

El principal objetivo de Corbyn es forzar una elección general que dé a su partido la oportunidad de asumir el gobierno y darle el control sobre el proceso para el Brexit. Así que una opción para May es tratar de convencer a suficientes políticos laboristas, que estén dispuestos a dejarse persuadir. Pero incluso aquellos laboristas que podrían considerar apoyar a May, a cambio de evitar un Brexit caótico, tienen reticencia a la idea de votar por un acuerdo que podría ayudar a su gobierno.

Dilema
El laborismo debe manejar el Brexit con cuidado. Mientras la mayoría de los distritos que representa apoyaron dejar la UE en el referéndum de 2016, la mayor parte de los militantes del partido a nivel nacional votaron por permanecer en el bloque.

Pero incluso si no puede persuadir a suficientes laboristas rebeldes para que desafíen a Corbyn y apoyen su plan para el Brexit, May tiene otra razón para mantener la esperanza. Una razón que surge de una fuente inesperada: el movimiento sindicalista.

Según un alto funcionario del gobierno, el Partido Laborista apoyará en última instancia el acuerdo de May para el Brexit, porque los sindicatos presionarán a Corbyn.

Un Brexit caótico, sin un acuerdo con la UE, significa una amenaza para los trabajos de los miembros de los sindicatos, aseguró la persona consultada, y Len McCluskey, aliado de Corbyn y líder de Unite the Union -principal financiador del Partido Laborista- jamás dejaría que eso suceda.

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