Tres altos ejecutivos de grandes compañías han sido asesinados en Nueva York en menos de dos años
martes, 1 de septiembre de 2026
Los casos de altos cargos de Bank of America, UnitedHealthcare y Blackstone vuelven a abrir el debate sobre los riesgos y la seguridad que enfrentan los líderes
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En menos de dos años, tres altos ejecutivos de algunas de las compañías más grandes de Estados Unidos han sido asesinados en Nueva York. La lista incluye a Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare; Wesley LePatner, alta ejecutiva de Blackstone; y ahora Erin Piacenti, vicepresidenta de Bank of America, quien murió tras ser apuñalada cerca de Times Square. Tres crímenes diferentes que han golpeado al mundo empresarial y vuelven a poner la seguridad de los grandes ejecutivos bajo la lupa.
El caso más reciente ocurrió el lunes en una de las zonas más concurridas de Manhattan. Piacenti fue atacada cerca de la calle 42 con la Séptima Avenida, a pocos pasos de Times Square y de las oficinas de Bank of America. La ejecutiva recibió heridas de arma blanca en el abdomen y fue trasladada al hospital, donde posteriormente murió.
Piacenti era vicepresidenta de selección de negocios y resolución de conflictos de Bank of America. De acuerdo con las autoridades, el ataque habría sido aleatorio y la agresora no tenía ningún vínculo conocido con la ejecutiva. La Policía también descartó que se tratara de un acto terrorista.
La sospechosa fue identificada como Pamela Cisneros, una mujer de 49 años. Según la Policía, apenas unos 20 segundos antes de atacar a Piacenti había apuñalado a un turista de 68 años que esperaba el cambio del semáforo junto a su esposa. El hombre fue llevado a un hospital y logró ser estabilizado.
Tras los ataques, varios testigos alertaron a los policías que se encontraban en el sector. Los agentes localizaron a Cisneros con dos cuchillos e intentaron durante cerca de cuatro minutos convencerla de que entregara las armas. También utilizaron pistolas Taser, pero no consiguieron detenerla. Finalmente, dos policías le dispararon cuando avanzó hacia ellos. Cisneros fue trasladada al Hospital Bellevue, donde murió.
El asesinato que sacudió a UnitedHealthcare
El caso de Piacenti llega menos de dos años después de otro crimen que conmocionó al mundo empresarial estadounidense. El 4 de diciembre de 2024, Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, fue asesinado a tiros en Manhattan cuando se encontraba en Nueva York para asistir a una conferencia de inversionistas.
Thompson tenía 50 años y dirigía UnitedHealthcare, la división de seguros de UnitedHealth Group y la mayor aseguradora privada de salud de Estados Unidos. Su asesinato generó una enorme atención y abrió una discusión sobre las amenazas que pueden enfrentar los líderes de algunas de las compañías más grandes del país.
El responsable del crimen, Luigi Mangione, fue detenido cinco días después tras una intensa búsqueda. En agosto de este año se declaró culpable de cargos federales relacionados con el asesinato y reconoció ante un tribunal haber disparado contra Thompson. Ahora enfrenta una posible condena de hasta cadena perpetua.
El caso también reveló que Thompson había recibido amenazas antes de morir. Su esposa, Paulette Thompson, aseguró que el ejecutivo le había contado sobre mensajes en su contra, aunque dijo desconocer los detalles.
Tras el asesinato, varias empresas comenzaron a prestar mayor atención a la protección de sus directivos. Philip Klein, experto en seguridad que había protegido a Thompson años atrás, aseguró que recibió numerosas llamadas de compañías preocupadas por sus ejecutivos.
“Hay mucha ira en Estados Unidos en este momento”, dijo Klein, quien advirtió que las empresas deben entender que sus principales directivos “podrían ser perseguidos y atacados en cualquier parte”.
Un tiroteo golpeó a Blackstone
Siete meses después, la violencia volvió a tocar a una de las grandes firmas de Wall Street. El 28 de julio de 2025, Wesley LePatner, alta ejecutiva de Blackstone, murió durante un tiroteo en un edificio de oficinas de Midtown Manhattan. El ataque dejó cuatro personas muertas y una quinta herida.
LePatner ocupaba dos puestos importantes dentro de Blackstone: era responsable global de Core+ Real Estate y CEO de Blackstone Real Estate Income Trust. Había llegado a la compañía en 2014 después de trabajar durante más de una década en Goldman Sachs y era considerada una de las figuras destacadas del negocio inmobiliario de la firma.
El tiroteo ocurrió en 345 Park Avenue. Además de LePatner, murieron el policía Didarul Islam, el guardia de seguridad Aland Etienne y Julia Hyman, empleada de Rudin Management.
“Las palabras no pueden expresar la devastación que sentimos”, señaló Blackstone después del crimen. La firma describió a LePatner como una persona “brillante, apasionada, cálida, generosa y profundamente respetada” dentro y fuera de la compañía.
Los asesinatos de Piacenti, Thompson y LePatner ocurrieron en circunstancias distintas y no existe información que indique que estén relacionados. Sin embargo, los tres tienen algo en común: figuras de alto nivel de Bank of America, UnitedHealthcare y Blackstone perdieron la vida de manera violenta en Manhattan en menos de dos años.
Los casos también han puesto la seguridad de los ejecutivos en el centro de la conversación empresarial. Tras el asesinato de Thompson, expertos ya advertían que las compañías debían revisar la protección de sus altos cargos. Las grandes empresas estadounidenses destinan millones de dólares a esta tarea y, con tres casos que han golpeado a grandes nombres corporativos, la preocupación vuelve a estar sobre la mesa.