Tres misiones robóticas abrirán el camino a una colonia permanente en la Luna
miércoles, 27 de mayo de 2026
La primera misión será el primer aterrizador lunar financiado de manera privada que participará en la construcción de una
La Nasa anunció que entre septiembre y noviembre de 2026 enviará el primer aterrizador lunar no tripulado de Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos, como parte del programa Moon Base, una iniciativa que pretende construir una base permanente en el polo sur lunar durante la próxima década. El proyecto contempla decenas de lanzamientos, cientos de toneladas de carga y una infraestructura capaz de albergar astronautas de forma continua.
La primera misión, denominada Moon Base One, será el primer aterrizador lunar financiado de manera privada que participará en la construcción de una futura colonia humana. La nave elegida es el módulo Blue Moon Mark One Endurance, desarrollado por Blue Origin, que viajará hasta la cresta del cráter Shackleton, una de las zonas más estratégicas del polo sur lunar debido a la posible presencia de hielo en regiones de sombra permanente.
Antes de que concluya 2026, la agencia estadounidense enviará otras dos misiones robóticas. La primera estará a cargo de Astrobotic Technology, que transportará más de 500 kilogramos de equipos y un róver lunar. La segunda será desarrollada por Intuitive Machines, cuya misión se centrará en estudiar las anomalías magnéticas de la superficie lunar y recopilar información clave para futuras operaciones científicas.
Estas tres expediciones forman parte de una primera fase de exploración y preparación que se extenderá hasta 2029. Durante ese periodo, la Nasa prevé realizar 25 lanzamientos, 21 alunizajes y trasladar más de cuatro toneladas de materiales y equipos para evaluar el terreno, probar tecnologías y desarrollar los sistemas necesarios para sostener una presencia humana prolongada.
El objetivo final es mucho más ambicioso que plantar una nueva bandera en la Luna. Según explicó el ingeniero español Carlos García Galán, director del programa Moon Base, la visión contempla una infraestructura lunar de gran escala capaz de operar como una auténtica colonia científica.
“Visualizamos la base lunar como una extensión de cientos de millas cuadradas, dotada de diversos recursos que, en conjunto, contribuyen al objetivo de establecer una presencia lunar permanente”, señaló García.
La segunda etapa del proyecto, prevista entre 2029 y 2032, elevará significativamente la magnitud de las operaciones. La Nasa planea ejecutar 27 lanzamientos y 24 alunizajes adicionales, transportando cerca de 60 toneladas de equipamiento, incluidas estructuras habitables, sistemas energéticos y vehículos de exploración. En esta fase comenzarían las misiones tripuladas semestrales para construir y operar las primeras instalaciones permanentes.
La tercera fase consolidará la presencia humana continua en el satélite natural. El plan contempla 29 nuevos lanzamientos y 28 alunizajes, con capacidad para movilizar hasta 150 toneladas de carga, permitiendo que astronautas vivan y trabajen.