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Trump afirma que EE.UU. considerará la venta de aviones de combate F-35 a Turquía

Reuters

Trump es el primer presidente estadounidense en visitar Ankara en 17 años, en un contexto en que ambos países buscan estrechar lazos con una agenda que abarca defensa, energía, comercio y seguridad regional

Bloomberg

El presidente Donald Trump dio otra clara señal de que pronto podría intentar revocar la prohibición que impide a Turquía comprar aviones de combate F-35 a Estados Unidos.

“Es una decisión que vamos a tomar”, dijo Trump el martes, sentado junto al presidente turco Recep Tayyip Erdogan antes de una reunión al margen de la cumbre de la Otan en Ankara. “Sin duda, es algo que consideraremos”.

Si bien la reunión de líderes de la alianza está marcada por la tensión este año, ambos mandatarios han supervisado una mejora en las relaciones entre sus países, y Trump afirmó que solo asiste por Erdogan. Trump es el primer presidente estadounidense en visitar Ankara en 17 años, en un contexto en el que ambos países buscan estrechar sus lazos estratégicos, con una agenda que abarca defensa, energía, comercio y seguridad regional.

La posible venta de motores a reacción y aviones de combate a Turquía ha sido un punto de fricción entre ambas capitales. Trump había sugerido previamente que estaba dispuesto a vender aviones de combate F-35 a Turquía, cuya adquisición Ankara tiene prohibida tras la compra del sistema de defensa aérea ruso S-400 en 2017. El presidente estadounidense declaró el mes pasado que se dirigía a Turquía con algo que haría muy feliz a Erdogan.

“Usted ha sido un gran líder y un líder respetado en todo el mundo”, dijo Trump. “Desde el principio hemos tenido una buena química, hemos tenido una relación muy especial”.

Según fuentes cercanas a las conversaciones, se espera que en su encuentro a solas, Erdogan le asegure a Trump su respaldo a los planes para desarrollar proyectos energéticos y corredores de tránsito en el Cáucaso y Oriente Medio, lo que podría ayudar a reducir la influencia rusa e iraní sobre las rutas energéticas regionales.

Como parte del reinicio de las relaciones, Estados Unidos ha estado revisando si puede certificar que Turquía ha cumplido con los requisitos legales para la venta de los F-35, al tiempo que continúa insistiendo en que Ankara renuncie a sus sistemas de defensa antimisiles rusos S-400, según informaron personas que hablaron bajo condición de anonimato.

Al ser preguntado sobre el sistema ruso, Trump dijo el martes que no tenía "ninguna preocupación" sobre la relación de Estados Unidos con Turquía.

Turquía busca que se levanten las sanciones estadounidenses impuestas en virtud de la Ley para Contrarrestar a los Adversarios de Estados Unidos mediante Sanciones, Caatsa, por la adquisición del sistema de defensa antimisiles ruso S-400. Para ello, la administración Trump debe persuadir a los legisladores para que modifiquen la Ley de Autorización de Defensa Nacional, que exige que Turquía cese la posesión del S-400 antes de que se levanten las sanciones estadounidenses.

Erdogan dijo que espera un resultado positivo en este asunto esta semana.

“El F-35 no es un tema nuevo para nosotros”, dijo a los periodistas el martes. “Ya lo habíamos hablado con Estados Unidos y nos prometieron cinco aviones”.

Según las fuentes, Ankara está abierta a un compromiso que otorgaría a Estados Unidos la supervisión técnica del sistema S-400, pero desea mantener los misiles en su arsenal para circunstancias excepcionales que pudieran amenazar la seguridad nacional de Turquía.

Antes de la cumbre de la Otan, Trump manifestó su apoyo a la solicitud de Turquía para adquirir y ensamblar motores GE Aerospace F110, esenciales para su avión de combate de fabricación nacional Kaan, después de que Washington ya hubiera aprobado la exportación de motores F404 para el avión de entrenamiento Hurjet. Por otra parte, Turquía también desea comprar 40 aviones F-35A y 40 cazas F-16V.

En términos más generales, la cordialidad entre Trump y Erdogan ofrece una oportunidad para rebajar las tensiones durante la cumbre de dos días, que se espera que se centre en la compra de armas y la petición de Trump de que los miembros de la Otan destinen 5% de su producto interior bruto a la defensa. Trump, quien lleva tiempo cuestionando la alianza militar, ha amenazado repetidamente con reducir los compromisos de Estados Unidos o retirarse por completo de la Otan.

La relación entre Washington y la Otan tocó fondo tras el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán a principios de este año. Trump arremetió contra varios miembros de la Otan, a quienes no consultó antes del conflicto, por su reticencia a apoyar los ataques contra Teherán y por no haber ayudado a Estados Unidos a reabrir el estrecho de Ormuz. El cierre de esta vía marítima desencadenó una crisis energética mundial.

Se espera que Turquía, que cuenta con el segundo ejército más grande de la Otan después de Estados Unidos, aproveche la cumbre para exhibir su poderío militar en su búsqueda de estrechar lazos con sus aliados europeos, quienes han agotado sus arsenales para ayudar a Ucrania en su lucha contra la invasión rusa. Erdogan recibió a Trump con todos los honores militares.

También se espera que Trump se reúna el miércoles con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, mientras los aliados de Kiev presionan a Estados Unidos para que se centre más en el conflicto y ayude a llevar al presidente ruso Vladimir Putin a la mesa de negociaciones.

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