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Trump amenaza a Irán por las muertes en las protestas mientras detienen los disturbios

Bloomberg

Los medios estatales y grupos de defensa de los derechos humanos han informado de al menos seis muertos desde el miércoles

Reuters

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el viernes con acudir en ayuda de los manifestantes en Irán si las fuerzas de seguridad disparan contra ellos, tras varios días de disturbios que han dejado varios muertos y han supuesto la mayor amenaza interna para las autoridades iraníes en años.

"Estamos preparados y listos para actuar", dijo el mandatario estadounidense en una publicación en las redes sociales. Washington atacó las instalaciones nucleares iraníes en junio, sumándose a una campaña aérea israelí dirigida contra el programa atómico y la cúpula militar de Teherán.

El alto funcionario iraní Ali Larijani respondió a los comentarios de Trump advirtiendo que la interferencia de Estados Unidos en asuntos internos iraníes equivaldría a la desestabilización de toda la región. Irán respalda a grupos en Líbano, Irak y Yemen.

Los comentarios se produjeron mientras un funcionario local en el oeste de Irán, donde se registraron varias muertes, fue citado por medios estatales advirtiendo que cualquier disturbio o reunión ilegal se responderá "con decisión y sin indulgencia", aumentando la probabilidad de una escalada.

Las protestas de esta semana por la aceleración de la inflación se han extendido por todo Irán, con enfrentamientos mortales entre manifestantes y fuerzas de seguridad centradas en las provincias occidentales.

Los medios estatales y grupos de defensa de los derechos humanos han informado de al menos seis muertos desde el miércoles, entre ellos un hombre que, según las autoridades, era miembro del grupo paramilitar Basij, afiliado a la Guardia Revolucionaria.

En las últimas décadas, Irán se ha librado de repetidos brotes de perturbaciones de gran envergadura, sofocando a menudo las protestas con fuertes medidas de seguridad y detenciones masivas. No obstante, los problemas económicos pueden dejar a las autoridades más vulnerables ahora.

Las protestas de esta semana son las mayores de los últimos tres años, desde que a fines de 2022 las manifestaciones a escala nacional desencadenadas por la muerte de una joven detenida paralizaron Irán durante semanas, con centenares de muertos según los grupos de derechos humanos.

Un video verificado por Reuters mostró a decenas de personas reunidas frente a una comisaría en llamas durante la noche, mientras sonaban esporádicamente disparos y la gente gritaba "desvergonzados, desvergonzados" a las autoridades.

En la ciudad meridional de Zahedan, donde predomina la minoría baluchi de Irán, el grupo de noticias sobre derechos humanos Hengaw informó de que los manifestantes corearon consignas como "Muerte al dictador". Hengaw ha informado de 29 detenciones hasta la fecha por los disturbios, la mayoría en el oeste, entre ellas 14 miembros de la minoría kurda.

La televisión estatal también informó de la detención de un número indeterminado de personas en otra ciudad occidental, Kermanshah, acusadas de fabricar cócteles molotov y pistolas de fabricación casera. Las muertes reconocidas por los medios oficiales o semioficiales iraníes se han producido en las pequeñas ciudades occidentales de Lordegan y Kuhdasht. Hengaw también informó de una muerte en la provincia central de Fars, aunque los sitios de noticias estatales lo desmintieron.

Durante los últimos disturbios, el presidente electo, Masoud Pezeshkian, ha adoptado un tono conciliador, prometiendo dialogar con los líderes de las protestas sobre la crisis por el costo de la vida, a pesar incluso de que los grupos de derechos dijeron que las fuerzas de seguridad dispararon contra los manifestantes.

El jueves, antes de que Trump amenacera con tomar medidas, Pezeshkian reconoció que los fallos de las autoridades están detrás de la crisis. "La culpa es nuestra (...) No hay que buscar culpables en Estados Unidos ni en nadie. Debemos servir de forma correcta para que la gente esté satisfecha con nosotros (...) Somos nosotros quienes tenemos que encontrar una solución a estos problemas", afirmó.

El Gobierno de Pezeshkian está intentando aplicar un programa de liberalización económica, pero una de sus medidas, la desregulación de algunos cambios de divisas, ha contribuido a una fuerte caída del valor del rial en el mercado no oficial.

Esto ha agravado la inflación, que ronda 36% desde marzo, incluso según estimaciones oficiales, en una economía golpeada por las sanciones occidentales por el programa nuclear iraní. Los ataques israelíes y estadounidenses del año pasado han aumentado la presión sobre las autoridades, al igual que el derrocamiento del sirio Bashar al-Asad, estrecho aliado de Teherán, y los golpes israelíes a su principal socio regional, el libanés Hezbolá.

Irán sigue respaldando a grupos en Irak que anteriormente han disparado cohetes contra las fuerzas estadounidenses en el país, así como al grupo hutí, que controla gran parte del norte de Yemen. "Los estadounidenses deben saber que Trump comenzó el aventurerismo. Deberían vigilar a sus soldados", dijo Larijani, jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Irán y uno de los principales asesores del líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei.

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