Trump dice que hablaría con el líder de Taiwán mientras sopesa la venta de armas
miércoles, 20 de mayo de 2026
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán declaró que Lai estaba comprometido con el mantenimiento de un statu quo en el estrecho de Taiwán
Bloomberg
El presidente estadounidense Donald Trump dijo que hablaría con el presidente taiwanés Lai Ching-te mientras su administración considera si seguir adelante con una venta de armas por valor de US$14.000 millones a la isla autónoma, un posible acuerdo de armas que ha generado críticas por parte de China.
“Bueno, hablaré con él. Hablo con todo el mundo”, dijo Trump a los periodistas el miércoles cuando se le preguntó si tenía planes de llamar a su homólogo, aunque no ofreció un plazo para que pudiera tener lugar dicha conversación.
Trump ya había dicho anteriormente que hablaría con la persona "que está al mando de Taiwán", sin especificar a quién se refería.
“Tenemos esa situación muy bien controlada. Tuvimos una excelente reunión con el presidente Xi”, agregó Trump. “Trabajaremos en el problema de Taiwán”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán declaró que Lai estaba comprometido con el mantenimiento de un statu quo estable en el estrecho de Taiwán, pero que estaba dispuesto a dialogar sobre el tema con el presidente estadounidense. Añadió que Lai agradeció a Trump su preocupación por la situación en el Indo-Pacífico.
Las declaraciones de Trump del miércoles se producen tras la cumbre que mantuvo la semana pasada con el presidente chino Xi Jinping en Pekín, en la que el mandatario chino lanzó una clara advertencia de que las relaciones entre las dos mayores economías del mundo podrían degenerar en conflicto si no gestionaban adecuadamente la cuestión de Taiwán.
Taiwán, una isla democráticamente autónoma que China reclama como territorio propio, ha sido durante mucho tiempo un foco de tensión geopolítica entre Washington y Pekín. China se ha opuesto al paquete de armas estadounidense para Taiwán. Sin embargo, cancelar la venta podría generar críticas bipartidistas en Washington.
Trump dijo la semana pasada que no se había comprometido con Xi respecto a la venta pendiente y que tomaría una decisión al respecto en un "periodo de tiempo bastante corto".
Como presidente electo en 2016, Trump habló por teléfono con la entonces presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, una medida sin precedentes que provocó una protesta del Ministerio de Asuntos Exteriores de China.
Cualquier llamada entre un presidente estadounidense en ejercicio y el líder de Taiwán exacerbaría aún más las ya delicadas relaciones entre Estados Unidos y China. Desde 1979, cuando Washington rompió relaciones diplomáticas formales con Taiwán y reconoció oficialmente al gobierno de Pekín, los presidentes estadounidenses han evitado la comunicación directa con los máximos dirigentes de Taipéi.
Estados Unidos mantiene desde hace tiempo una política de ambigüedad estratégica respecto a si acudiría en ayuda de Taiwán en caso de un ataque chino. Washington se reserva el derecho a usar la fuerza, pero nunca ha declarado explícitamente si intervendría. Sin embargo, negociar cualquier transferencia de armas con Xi Jinping conlleva el riesgo de contravenir la política diplomática.
Las relaciones entre Estados Unidos y Taiwán han estado regidas desde 1982 por las "seis garantías" del presidente estadounidense Ronald Reagan, que adoptan una postura deliberadamente vaga respecto a la soberanía de la isla, pero que establecen explícitamente que Estados Unidos no consultaría con China sobre la venta de armas a Taiwán y no revisaría la Ley de Relaciones con Taiwán, que obliga a Washington a proporcionar a la isla armamento defensivo.