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Donald Trump presiona en Davos y logra un acuerdo marco por Groenlandia

En un mismo día, Trump pidió empezar negociaciones por sus aspiraciones con Groenlandia, y horas después de hablar en Davos, ya confirmó un primer acuerdo marco

Valentina Sánchez Forero

Horas después de pronunciar un discurso que elevó al máximo la tensión entre Estados Unidos y varios de sus aliados europeos durante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente estadounidense Donald Trump anunció que había alcanzado un “acuerdo marco” para avanzar hacia una solución sobre Groenlandia y que, como consecuencia de ese entendimiento, suspenderá la imposición de aranceles que debían entrar en vigor el 1 de febrero.

El anuncio se produjo tras una serie de contactos diplomáticos activados luego del discurso del mandatario, en el que dejó claro que la adquisición de Groenlandia no es una idea ni una aspiración estratégica, sino una exigencia central de su política de seguridad nacional. La presión comercial, en particular sobre Europa, fue uno de los instrumentos explícitos utilizados por Washington para forzar la apertura de negociaciones.

En un mensaje difundido en redes sociales, Trump afirmó que el avance se logró tras una reunión directa con el secretario general de la Otan, Mark Rutte, y que el entendimiento no se limita únicamente a Groenlandia, sino que abarca la arquitectura de seguridad del Ártico.

Esta solución, de concretarse, será muy beneficiosa para Estados Unidos y para todos los países de la Otan”, señaló. Trump añadió que, en función de ese marco inicial, no aplicará los aranceles que había amenazado imponer a varios países europeos. “Con base en este entendimiento, no impondré los aranceles que debían entrar en vigor el 1 de febrero”, escribió.

Gráfico LR

El mandatario también confirmó que las conversaciones continuarán, en relación con el sistema de defensa antimisiles conocido como “Golden Dome” (Cúpula Dorada), proyecto que considera inseparable del control estadounidense sobre Groenlandia. Indicó que el vicepresidente J. D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff y otros funcionarios liderarán las negociaciones.

El discurso previo al acuerdo

El giro diplomático se produjo apenas horas después de que Trump pronunciara un discurso en Davos, en el que delineó la lógica de su segundo mandato en política exterior y dejó en evidencia un cambio en la relación de Washington con Europa y otros aliados históricos.

Desde el inicio de su intervención, Trump adoptó un tono de autoafirmación. “Ayer fue el primer aniversario de mi segundo mandato. Hoy, la economía está al alza como nunca, las fronteras están cerradas e impenetrables y la inflación ha sido derrotada”, afirmó. A partir de allí, el presidente utilizó el foro para enviar un mensaje inequívoco: Estados Unidos ha retomado el control de su destino y espera que el resto del mundo se alinee con sus prioridades.

Groenlandia, una exigencia

Uno de los ejes centrales del discurso fue Groenlandia. Trump dejó claro que su interés por la isla ártica no es nuevo, pero que ahora ha pasado a una fase distinta. “Estoy buscando negociaciones inmediatas para discutir, una vez más, la adquisición de Groenlandia por parte de Estados Unidos”, declaró. El presidente insistió en que la cuestión no debe interpretarse como una amenaza ni como un acto hostil hacia Dinamarca o hacia la Otan. Sin embargo, afirmó que el statu quo es insostenible desde el punto de vista de la seguridad internacional.

“Ningún grupo de naciones está en condiciones de proteger Groenlandia aparte de Estados Unidos”, sostuvo, aunque agregó que siente “un profundo respeto por el pueblo de Groenlandia y por Dinamarca”. Trump describió la isla como un territorio vasto, con una población reducida y con una ubicación geográfica excepcional. “Es un territorio enorme, muy poco poblado, subdesarrollado, y está exactamente en el medio”, dijo, en referencia a su posición estratégica entre América del Norte, Europa y Asia, en un momento en que el Ártico se ha convertido en un nuevo escenario de competencia global.

Seguridad nacional

A lo largo de su discurso, Trump rechazó la idea de que el interés de Estados Unidos en Groenlandia esté motivado por recursos naturales, en particular por las tierras raras. “No se trata de tierras raras”, afirmó. “Esto es un asunto de seguridad nacional e internacional”.

El presidente encuadró su postura dentro de una tradición histórica estadounidense, recordando adquisiciones territoriales pasadas que, en su momento, también fueron criticadas, pero que posteriormente se convirtieron en pilares de la seguridad y el desarrollo del país.

Según Trump, el Ártico se ha transformado en un espacio crítico debido al avance tecnológico de potencias rivales y al despliegue de nuevos sistemas de armas, lo que convierte a Groenlandia en una pieza clave para la defensa del hemisferio occidental y de la Otan.

Por ello, el presidente fue enfático con la exigencia de propiedad total sobre Groenlandia. Trump descartó explícitamente cualquier fórmula alternativa, como arriendos, acuerdos de cooperación o soberanía compartida. “Todo lo que pedimos de Groenlandia es título y propiedad”, afirmó. “Legalmente, no es defendible de otra manera”.

LOS CONTRASTES

  • Lars Løkke RasmussenMinistro de Asuntos Exteriores de Dinamarca

    “Lo que queda claro tras este discurso es que la ambición del presidente sigue intacta. Es positivo, en sí mismo, que se diga que no se usará la fuerza militar, pero eso no resuelve el problema”.

  • Alejandro Espitia Docente Desarrollo y Macroeconomía de la Universidad Javeriana

    “La suspensión de los aranceles ayuda a reducir la tensión con Europa, aliado natural de Estados Unidos. Una guerra comercial solo debilita a las partes involucradas y aísla a EE.UU.”.

Añadió que, incluso más allá del aspecto legal, existe un componente psicológico y estratégico que hace inviables los acuerdos parciales. “Desde el punto de vista psicológico, nadie va a defender un contrato de licencia o un contrato de arrendamiento”, dijo.

Trump fue particularmente crítico con Dinamarca, a la que acusó de no estar en condiciones de garantizar la defensa de la isla. “Dinamarca no puede defenderla, y no lo digo con falta de respeto, lo digo como un hecho”, sostuvo, añadiendo que la transferencia de soberanía a Estados Unidos fortalecería, y no debilitaría, a la Otan. Además, destacó que “si quisiéramos hacer uso desmedido de nuestra fuerza, seríamos imparables, siendo honesto, pero no lo voy a hacer”, afirmó. “No voy a usar la fuerza. No tengo que usar la fuerza. No quiero usar la fuerza”.

No obstante, dejó entrever que la presión, en particular la económica y comercial, es una herramienta legítima para alcanzar sus objetivos. Esa postura quedó reflejada horas después en la amenaza , y posterior suspensión, de aranceles a países europeos. “Probablemente no llegaríamos a ninguna parte sin presión, pero no vamos a usar la fuerza”, señaló.

La “Cúpula Dorada”

Trump vinculó directamente la adquisición de Groenlandia con el desarrollo del sistema antimisiles “Golden Dome”, presentado como un escudo frente a amenazas balísticas, hipersónicas y de nueva generación. Según el presidente, sin Groenlandia, el sistema queda incompleto. La isla permitiría una cobertura temprana y avanzada, tanto para América del Norte como para Europa, reforzando la defensa colectiva de la Otan. Sin embargo, el proyecto enfrenta dudas. Canadá aún no ha formalizado su adhesión, el diseño técnico permanece clasificado y el Congreso estadounidense ha cuestionado la falta de transparencia sobre el uso de los US$23.000 millones ya asignados.

Críticas abiertas a Europa

El discurso de Trump también incluyó una crítica a Europa. Afirmó que, mientras EE.UU. prospera, el continente europeo enfrenta estancamiento y retrocesos. “Estados Unidos va muy bien, mejor que nunca. Cuando eso pasa, el mundo está bien. Ustedes nos siguen, arriba o abajo”, declaró.
También criticó las políticas energéticas europeas, la dependencia de fuentes costosas y las consecuencias económicas de decisiones tomadas en los últimos años. Mencionó que Alemania produce menos electricidad que en 2017 y que los precios de la energía se han disparado.0

El tablero global

El mandatario también arremetió contra Canadá, acusando a su primer ministro, Mark Carney, de ingratitud. “Canadá vive gracias a Estados Unidos. Recuérdalo, Mark, la próxima vez que hagas tus declaraciones”, afirmó, en respuesta a un discurso de Carney que defendía la unión de potencias medias frente a superpotencias agresivas.

También habló de Venezuela y pronosticó una recuperación económica impulsada por la cooperación con Estados Unidos y grandes petroleras. “Venezuela va a ganar más dinero en los próximos seis meses de lo que ha ganado en los últimos 20 años”, aseguró, y la describió como una nación que “tuvo problemas, pero que estamos ayudando”. Calificó el escenario como “asombroso” y “hermoso”, y destacó que los recientes cambios en el liderazgo del país han sido un factor clave en esa evolución.

En cuanto a Ucrania, insistió en que la Otan debe “detener esa guerra” y reiteró críticas sobre el costo que, según él, ha asumido Estados Unidos, utilizando cifras que han sido cuestionadas por organismos independientes. “Un Estados Unidos fuerte y seguro significa una Otan fuerte”, afirmó.

El ‘milagro económico’

Trump dedicó un tramo de su discurso a la economía doméstica. Aseguró que Estados Unidos vive “la recuperación económica más importante de su historia” y celebró el regreso de la producción industrial. “Las empresas están tan comprometidas que incluso construyen nuevas plantas”, dijo, destacando incentivos fiscales que permiten deducir 100% de las inversiones en un solo año. Según el presidente, estas políticas permitieron reducir en 77% el déficit comercial mensual en solo un año, y subrayó que todo ello se logró sin generar inflación, pese a que, según indicó, muchos aseguraban que era imposible.

También abordó la crisis de vivienda y prometió que el país “no se convertirá en una nación de inquilinos”. Defendió restricciones a la compra masiva de viviendas por fondos de inversión y propuso limitar temporalmente las tasas de las tarjetas de crédito.

Mercados celebran avance diplomático

Wall Street volvió a tomar impulso luego de que Trump anunciara un acuerdo marco con la Otan sobre Groenlandia, lo que alivió el temor a nuevos aranceles y reactivó el apetito por el riesgo. Las acciones y los bonos subieron, mientras el oro perdió fuerza, y el S&P 500 avanzó 1,2%, su mayor alza desde noviembre, con subidas generalizadas en todos los sectores. El repunte estuvo liderado por el sector energético, que marcó máximos históricos, mientras las empresas de menor tamaño volvieron a superar al mercado y las grandes tecnológicas acompañaron el rally.

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