Comercio

Trump reabre guerra comercial con nuevo arancel global de 10% tras fallo de la Corte

La Corte Suprema le suspendió las medidas arancelarias al presidente de EE.UU., pero a su mejor estilo, este respondió con la advertencia de un impuesto global de 10%

Valentina Sánchez Forero

Apenas horas después de que la Corte Suprema de Estados Unidos declarara ilegales los aranceles globales impuestos durante su administración, el presidente Donald Trump anunció un plan para mantener firme su política comercial: un arancel global de 10% sobre prácticamente todas las importaciones y la apertura de nuevas investigaciones comerciales bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974.

El anuncio de Trump busca dejar claro que, a pesar del revés judicial, la estrategia arancelaria sigue siendo una prioridad central de su política económica. “La Corte Suprema no anuló los aranceles, simplemente cuestionó la forma en que los impusimos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (Ieepa)”, afirmó Trump en una conferencia de prensa. “Vamos a continuar defendiendo los intereses de Estados Unidos y asegurarnos de que nuestros socios comerciales jueguen limpio. Esta administración no permitirá que nuestros trabajadores y nuestras industrias sean tratados injustamente”.

Gráfico LR

La decisión de la Corte

El fallo del máximo tribunal, emitido por seis votos contra tres, anuló los aranceles que Trump había impuesto de manera unilateral usando la Ieepa, una ley diseñada originalmente para sanciones económicas de emergencia y no para establecer aranceles permanentes o de amplio alcance sobre importaciones comerciales normales. Según la Corte, “la ley no autoriza al presidente a imponer aranceles de monto, duración y alcance ilimitados”, y su uso representaba un exceso del poder ejecutivo.

Estos aranceles habían afectado principalmente a importaciones de China, México, Canadá, Brasil e India, con tasas que iban de 10% a 50% sobre productos que van desde acero y aluminio hasta bienes de consumo electrónicos y agrícolas. La anulación de estos aranceles abre la puerta a reclamaciones de reembolso por parte de importadores, con un estimado de hasta US$170.000 millones, un proceso que podría prolongarse durante años en el Tribunal de Comercio Internacional.

Los aranceles anulados

Antes del fallo, los aranceles impuestos por Trump habían generado fuertes tensiones comerciales y un impacto directo en cadenas de suministro, precios al consumidor y relaciones diplomáticas. Países como China respondieron con contramedidas, aplicando aranceles de represalia sobre productos estadounidenses, lo que afectó a exportadores agrícolas y manufactureros en EE.UU.

LOS CONTRASTES

  • Rémi StellianProfesor Facultad de Ciencias Económicas

    “Los aranceles recíprocos ya habían perjudicado la confianza en EE.UU. en materia de relaciones comerciales. Estos aranceles ya habían sido considerados injustos”.

  • Scott BessentSecretario del Tesoro de Estados Unidos

    “Las estimaciones del Tesoro muestran que el uso de la potestad de la Sección 122, con la 232 y 301 dará lugar a unos ingresos por aranceles sin cambios en 2026”.

Las empresas estadounidenses que dependían de insumos importados se vieron afectadas por aumentos en costos de producción y transporte, lo que llevó a algunos analistas a advertir sobre inflación importada y un freno en inversión industrial.

Arancel global y Sección 301

Para contrarrestar el impacto del fallo, Trump anunció un arancel global de 10%, que afectará prácticamente a todas las importaciones, con excepción de algunos productos estratégicos como medicinas y alimentos de primera necesidad. Además, la administración iniciará nuevas investigaciones bajo la Sección 301, herramienta que permite imponer aranceles selectivos a países cuyas prácticas comerciales se consideren injustas o discriminatorias para EE.UU.

El presidente insistió en que estas medidas buscan proteger la industria, los empleos y la balanza comercial. “No podemos permitir que nuestros competidores se aprovechen de nosotros. Esta nueva estrategia es más sólida, más legal y más efectiva que los aranceles anteriores”, aseguró.

Consecuencias legales

Uno de los efectos más inmediatos del fallo de la Corte Suprema es la posibilidad de que las empresas recuperen los aranceles que pagaron bajo la política anterior, pero la tarea no será sencilla. Según expertos, aunque el monto total de los reembolsos podría superar los US$170.000 millones, el camino para obtenerlos estará lleno de trámites burocráticos, demoras y requisitos legales estrictos.

Para las grandes corporaciones, que suelen tener departamentos legales y contables especializados, este proceso representa un esfuerzo administrativo significativo, pero manejable. Podrán presentar reclamaciones, mantener registros detallados de pagos de aranceles y negociar con la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza para acelerar los reembolsos. Sin embargo, incluso para estas empresas, la incertidumbre temporal puede afectar flujos de caja y planificación financiera, especialmente en sectores con márgenes ajustados como la electrónica o la industria automotriz.

En cambio, para las pequeñas y medianas empresas, el panorama es mucho más complicado. Muchas de estas compañías carecen de los recursos legales y contables necesarios para documentar correctamente los pagos de aranceles y cumplir con los formularios y procedimientos de la CBP.

Además, el proceso de reembolso no es uniforme: depende del tipo de producto importado, del país de origen y del tipo de arancel que se haya aplicado. Algunos aranceles, especialmente los aplicados sobre productos de China y la UE, podrían requerir auditorías adicionales, revisiones de contratos internacionales y presentación de pruebas detalladas de pago.

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, aseguró que los ingresos derivados de los gravámenes no sufrirán cambios significativos durante 2026. Según explicó, la administración Trump recurrirá a otras herramientas legales, respaldadas por el Congreso, para reemplazar los aranceles anulados y mantener la recaudación. “Estamos preparados para garantizar que los fondos generados por los aranceles continúen fluyendo hacia el Tesoro sin interrupciones, utilizando las disposiciones de la Sección 122, así como los aranceles existentes bajo las Secciones 232 y 301”, afirmó Bessent.

Plan arancelario de Trump podría elevar la tasa promedio de EE.UU. a 16,5%

El presidente confirmó que los gravámenes existentes bajo las Secciones 301 y 232 se mantendrán y adelantó que se iniciarán nuevas investigaciones que podrían modificar la tarifa base de 10% o reemplazarla, sin descartar la posible extensión de los aranceles de la Sección 122. Trump también consideró aranceles sobre automóviles extranjeros de entre 15% y 30%. Según Bloomberg Economics, este plan podría elevar la tasa arancelaria promedio de EE.UU. de 13,6% a 16,5%, o reducirla a 11,4% si se mantienen las exenciones actuales.

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