Tsunami de Japón y Huracán Katrina, los desastres naturales más costosos
domingo, 30 de agosto de 2026
Los 10 desastres naturales más costosos registrados en las últimas cuatro décadas han generado pérdidas económicas que superan US$950.000 millones en valores nominales directos
El impacto de las catástrofes naturales ha dejado de ser únicamente una tragedia humanitaria para convertirse en un punto de quiebre importante para la economía de los países que las viven y los sectores aseguradores.
De acuerdo con registros del sector de reaseguros mundial y recopilaciones de datos de desastres de Munich Re NatCatservice, los 10 desastres naturales más costosos registrados en las últimas cuatro décadas han generado pérdidas económicas que superan US$950.000 millones en valores nominales directos, rozando el billón de dólares al incluir costos secundarios de reconstrucción e inflación.
El evento meteorológico y telúrico con el costo más elevado registrado en la historia moderna sigue siendo el terremoto y posterior tsunami de Tōhoku en Japón, en 2011, cuyo impacto representó pérdidas económicas estimadas en US$210.000 millones. El desastre no solo paralizó la tercera economía del mundo, sino que obligó a una reestructuración energética global tras el accidente en la central nuclear de Fukushima.
En el segundo puesto se ubica el huracán Katrina, en 2005, en la costa del Golfo de Estados Unidos, con un costo económico estimado en US$125.000 millones, seguido muy de cerca por el huracán Harvey, en 2017, que dejó inundaciones devastadoras en Texas con pérdidas por hasta US$120.000 millones.
En el cuarto lugar se posiciona el terremoto de Hanshin-Awaji en Kobe ocurrido en 1995 en Japón, con un costo económico estimado en US$100.000 millones, seguido por el terremoto de Sichuan registrado en 2008 en China, que dejó pérdidas por US$85.000 millones tras devastar la infraestructura del centro del país.
Más adelante en el listado se ubica el huracán María que azotó a Puerto Rico y el Caribe en 2017, con un impacto económico de US$75.000 millones, seguido por el huracán Sandy en 2012, que generó daños por US$68.000 millones en la costa este de Estados Unidos. En el puesto ocho está el huracán Ian en 2022, que dejó pérdidas estimadas en US$70.000 millones en Florida.
Finalmente, el escalafón lo cierran las inundaciones de Europa Central registradas en 2021 principalmente en Alemania y Bélgica, con un costo de US$54.000 millones, y las inundaciones de Tailandia en 2011, que dejaron pérdidas por US$43.000 millones al paralizar importantes cadenas de suministro industrial.