Uber busca una ciudad fuera de Estados Unidos para probar su “taxi volador”

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Uber ha anunciado una convocatoria abierta para seleccionar la primera ciudad internacional para lanzar uberAIR, el servicio aéreo que la compañía prepara lanzar en 2023

Expansión

El transporte aéreo de Uber está en marcha. O eso es lo que asegura la compañía de cara a la galería. En la celebración de del encuentro anual Uber Elevate Summit, han afirmado estar creando una red global de transporte aéreo que funcionará a partir de 2023, cuando tres ciudades dispondrán de un servicio aéreo bajo demanda.

La empresa de transporte de pasajeros no fabricará los vehículos, por lo que asegura estar trabajando con fabricantes, promotores inmobiliarios y desarrolladores tecnológicos para elaborar este nuevo proyecto que funcionará a modo de prueba a partir de 2020.

Dallas y Los Ángeles ya fueron anunciadas como las dos primeras ciudades estadounidenses para el lanzamiento y Uber está ahora buscando otra ciudad colaboradora donde se probarán los vehículos aéreos en dos años. Para ello, la compañía ha decidido abrir una convocatoria abierta a cualquier ciudad fuera de los Estados Unidos “que desee mejorar su modelo de transporte y que disponga de las condiciones propicias para el desarrollo de la movilidad aérea urbana”, asegura en su comunicado. En noviembre, se supo que había seleccionado Dubai para testar el servicio fuera de Estados Unidos, pero ahora ha decidido abrir la convocatoria a otras ciudades, aunque mantiene negociaciones con Dubai.

Uber ha establecido una serie de requisitos para las ciudades que quieran participar, y afirma que “no está buscando que las ciudades ofrezcan exenciones de impuestos o incentivos locales. Lo que Uber está buscando son ciudades con visión de futuro que estén invirtiendo en sus sistemas de transporte y quieran llevar uberAIR a sus ciudadanos lo más rápido posible”.

Las ciudades interesadas pueden acceder a Uber.com/air y contactar con el equipo de Uber Elevate a partir del 1 de julio de este año. A partir de esa fecha, el equipo de Elevate empezará a contactar con las ciudades que hayan manifestado su interés en participar y en las que uberAIR podría tener encaje.

Las aeronaves que utilizará UberAir funcionarán con despegue y aterrizaje vertical (VTOL) y volarán a una velocidad de 240-320 kilómetros por hora. Además han llegado a un nuevo acuerdo de investigación con el Ejército estadounidense con el objetivo de ayudar a crear nuevos sistemas de rotor más silenciosos y de mayor rendimiento.

También han confirmado la firma de un segundo acuerdo con la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés) que generará los datos necesarios para respaldar la creación de estándares industriales, reglas y procedimientos de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) y otras regulaciones.

Parámetros que determinarán la selección de la ciudad:

– Ciudades con un área metropolitana con una población de más de 2 millones de personas y una densidad de 2.000 personas por milla podrán incluir servicios de movilidad compartida y por tanto beneficiarse al máximo de la red de uberAIR.

– Las ciudades idóneas serán las policéntricas, con diversos centros densos de desarrollo en el área urbana y con importantes problemas de tráfico. Una ciudad grande y con un diseño disperso hará que uberAIR pueda ofrecer importantes beneficios en ahorro de tiempo a través de trayectos de entre 150 y 200 millas por hora.

– Otro factor relevante será la presencia de un aeropuerto grande al que trasladarse desde el centro de la ciudad suponga normalmente un trayecto de más de una hora, ya sea por distancia, por el volumen de tráfico o por otros elementos como puentes o túneles. uberAIR ofrecerá transporte de nodo a nodo más que de punto a punto, de manera que será esencial que el servicio pueda integrarse con una solución multimodal que incluya otras opciones como el transporte público, el ridesharing, las bicicletas compartidas o la posibilidad de llegar a una zona residencial densa caminando.

– Las ciudades deberían disponer de condiciones ambientales estables y propicias para la aviación, incluyendo la ausencia de condiciones climáticas extremas, la temperatura y la altitud.

– Para facilitar los puertos aéreos en los edificios, será importante contar con la colaboración de al menos un promotor inmobiliario relevante. También se valorará tener permisos de construcción simplificados así como procesos de zonificación que permitan un desarrollo orientado al transporte y con requisitos de estacionamiento reducidos.

– Poder operar aeronaves 100% eléctricas de despegue y aterrizaje vertical requerirá una sólida red eléctrica de baja intensidad de carbono. El compromiso de la ciudad con reducir la huella de carbono y la inversión en tecnología será decisivo.

– Aprovechar el potencial del espacio aéreo también necesitará de políticas y regulaciones modernizadoras. Se valorarán mucho los enfoques normativos abiertos a las nuevas tecnologías de movilidad como el ridesharing, las bicicletas compartidas, los vehículos autónomos o los drones.

– Uber está buscando una ciudad colaboradora que comparta la visión respecto al futuro del ridesharing aéreo y que esté comprometida con superar los obstáculos, previstos e imprevistos, para lanzar uberAIR al mercado.

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